
El Ministerio de Relaciones Exteriores emitió un comunicado oficial alertando sobre la escasez crítica de alimentos, combustibles y medicamentos. La advertencia alcanza incluso a las zonas turísticas, donde se registran cortes prolongados de energía y falta de agua corriente.
El Gobierno argentino, a través de la Cancillería que conduce Pablo Quirno, recomendó formalmente a los ciudadanos evitar o posponer los viajes con fines turísticos hacia Cuba. La medida se fundamenta en un progresivo y severo deterioro de las condiciones básicas de subsistencia en la isla, situación que afecta tanto a la población local como a los visitantes extranjeros.
Según el comunicado oficial difundido este viernes, la crisis en el país caribeño ha alcanzado niveles que dificultan la previsibilidad de los servicios mínimos necesarios para el turismo. «Ante el deterioro de las condiciones de vida en Cuba, se recomienda a los ciudadanos argentinos evitar o posponer viajes turísticos a la isla», señala el documento emitido por la cartera de Relaciones Exteriores.
Escasez generalizada y servicios colapsados
El informe de Cancillería detalla una serie de carencias que impactan directamente en la logística y el bienestar de los viajeros. Entre los puntos más críticos, se destaca la falta de combustible, un problema que se ha extendido incluso a los polos turísticos que históricamente contaban con mayor prioridad de suministro.
A la crisis energética se suman interrupciones prolongadas del suministro eléctrico (apagones) que pueden durar varias horas, afectando la refrigeración de alimentos y el funcionamiento de servicios hoteleros. Asimismo, el Ministerio consignó que existen serias dificultades en el acceso al agua corriente y una escasez marcada de productos esenciales como alimentos y medicamentos, lo que representa un riesgo sanitario y logístico para cualquier visitante.
Situación de los residentes argentinos
Además de la advertencia para turistas, el Gobierno nacional incluyó un apartado específico para los ciudadanos argentinos que residen actualmente en Cuba. A ellos se les sugirió «mantenerse atentos a la evolución de la situación» y seguir de cerca los canales de comunicación oficiales de la embajada y el consulado ante cualquier eventualidad o agravamiento del contexto social y económico.
Esta recomendación se suma a alertas similares emitidas por otros países, reflejando la complejidad de la coyuntura que atraviesa la isla en materia de infraestructura y abastecimiento básico.

