
El intendente Federico Susbielles decretó 72 horas de duelo mientras la ciudad continúa la búsqueda de desaparecidos y lucha por restablecer los servicios básicos.
Bahía Blanca se encuentra sumida en la consternación tras el devastador temporal que azotó la región. El saldo trágico asciende a 15 víctimas fatales, y la incertidumbre persiste mientras los equipos de rescate continúan la búsqueda de personas desaparecidas. En respuesta a la magnitud de la catástrofe, el intendente Federico Susbielles decretó 72 horas de duelo en la ciudad.
Durante la noche, las fuerzas federales, provinciales y municipales trabajaron en conjunto para garantizar la seguridad de la población, sin que se reportaran incidentes. El Palacio Municipal se ha convertido en el epicentro de la asistencia, albergando un Centro de Atención a las Víctimas con profesionales de salud mental disponibles para brindar apoyo a quienes lo necesiten.
Los centros de salud y unidades sanitarias han extendido sus horarios de atención para brindar primeros auxilios a los afectados. Los esfuerzos se centran en restablecer los servicios básicos, con un 55% del suministro eléctrico recuperado y 400 operarios trabajando incansablemente en las calles. La rehabilitación de las antenas de telecomunicaciones también avanza para restablecer la comunicación entre los vecinos.
ABSA ha habilitado una línea telefónica especial (0800-999-2272) para asistir a consorcios y edificios con problemas de bombeo de agua debido a la falta de energía. Vialidad Nacional informa que el estado de las rutas es complejo y requerirá trabajos intensos para su restablecimiento.
La solidaridad se manifiesta en la habilitación de puntos de asistencia alimentaria en diversos barrios y la recepción de donaciones en el Dow Center y la UNS. Se solicita la colaboración con alimentos no perecederos, artículos de higiene, agua, frazadas y otros elementos esenciales. Además, se ha habilitado el alias BAHIAXBAHIA para donaciones monetarias destinadas a la asistencia social de las familias damnificadas.
Las autoridades instan a la población a permanecer en sus hogares y evitar la circulación innecesaria, ya que persisten situaciones de peligro en la vía pública y riesgo de derrumbe de estructuras.
