
El Municipio informó que cesó la advertencia por precipitaciones, aunque persiste un alerta amarillo por vientos hasta el mediodía. No se registraron evacuados y las intervenciones de Defensa Civil fueron mínimas gracias a las tareas de prevención realizadas el lunes.
Tras una jornada marcada por la inestabilidad climática, la Municipalidad de Bahía Blanca confirmó que la ciudad ya se encuentra fuera del área de alerta amarillo por tormentas. Según el último reporte brindado por las autoridades, el fenómeno meteorológico se desplazó, dejando un saldo de precipitaciones moderadas que, en los sectores con mayor registro, alcanzaron los 30 milímetros acumulados.
A pesar de la mejora en las condiciones respecto a las lluvias, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene vigente un alerta amarillo por vientos fuertes para toda la región, condición que se extendería al menos hasta el mediodía de este martes. Por tal motivo, se recomienda a la población mantener la precaución en la vía pública y asegurar elementos que puedan ser desplazados por las ráfagas.
Balance positivo y asistencia mínima
Desde la Dirección de Defensa Civil se destacó que la ciudad respondió de manera favorable ante el evento climático. Durante el periodo de mayor intensidad de la tormenta, el centro de emergencias recibió únicamente dos llamados. En ambos casos, se trató de pedidos de asistencia por filtraciones de agua en viviendas particulares, derivadas de inconvenientes estructurales en los techos.
Un dato relevante del informe oficial es que no se registraron personas evacuadas ni daños de gravedad en el arbolado público o el tendido eléctrico, situaciones que suelen ser recurrentes ante este tipo de alertas.
Prevención y monitoreo permanente
La estabilidad de la situación se atribuye, en gran parte, a las tareas preventivas que las cuadrillas municipales desarrollaron durante todo el lunes en puntos estratégicos del distrito. Estas intervenciones incluyeron limpieza de desagües y revisión de áreas vulnerables para minimizar el impacto del agua.
El intendente y su gabinete de emergencia realizaron un monitoreo permanente de la evolución del clima. Durante la vigencia del alerta, todas las dependencias municipales se mantuvieron en estado de alistamiento, garantizando un despliegue rápido que finalmente no fue necesario debido a la baja conflictividad del evento. Se espera que, hacia la tarde, las condiciones meteorológicas terminen de estabilizarse en todo el partido.
