
Según datos del Indec, la salida de turistas residentes retrocedió de forma marcada respecto al año anterior. A pesar de un leve crecimiento en la llegada de extranjeros, el saldo turístico nacional continúa en terreno negativo.
El turismo emisivo volvió a mostrar señales de debilidad durante el tercer mes del año. De acuerdo con el último informe del Indec, un total de 1.061.800 argentinos viajaron al exterior en marzo de 2026, lo que representa una caída del 19,9% en comparación con el mismo período del año pasado.
Este descenso confirma una tendencia contractiva en la salida de turistas locales. Al contrastar estos datos con el turismo receptivo, se observa que ingresaron 509.600 visitantes extranjeros, cifra que, si bien marca un crecimiento interanual del 6,3%, no resulta suficiente para equilibrar la balanza. El saldo resultó negativo en 552.200 personas solo en el segmento de turistas.
Destinos y medios de transporte
El informe detalla que la gran mayoría de los argentinos que optaron por viajar fuera del país eligieron destinos limítrofes (77%). Brasil se consolidó como la opción preferida con el 38,2% de los viajes, seguido por Uruguay (13,9%) y Chile (13,5%).
En cuanto a la logística de los viajes, se registró una disparidad notable según el medio de transporte:
Vía aérea: Fue la principal opción para el 49,7% de los viajeros, mostrando un crecimiento interanual del 12,8%.
Vía terrestre: Representó el 41% de las salidas, pero sufrió un desplome crítico del 41,1% interanual, factor que explica el retroceso general del sector.
Vía fluvial y marítima: Alcanzó el 9,3% de participación, con una baja del 16,7%.
Turismo receptivo y desequilibrio estructural
Desde la otra vereda, el ingreso de turistas internacionales mostró números más alentadores. Los 509.600 extranjeros que llegaron al país provinieron principalmente de Europa (21,3%), Estados Unidos y Canadá (15,6%) y Brasil (15%). En este caso, la vía aérea también fue la predominante, concentrando el 52,6% de los arribos.
A pesar de la mejora en la llegada de visitantes del exterior, el problema estructural persiste. Si se amplía la medición a todos los visitantes internacionales (incluyendo excursionistas), la brecha se profundiza: salieron del país 1.529.100 personas frente a 824.300 ingresos, dejando un saldo negativo total de 704.800 individuos.
En términos desestacionalizados, el escenario es mixto: mientras las llegadas por vía aérea crecen, las salidas de argentinos continúan en descenso mensual, manteniendo la presión sobre el saldo turístico nacional.
