
El secretario general de la UOCRA Bahía Blanca analizó el presente del sector, destacó el proceso de integración social del gremio y brindó un crudo diagnóstico sobre el impacto de las políticas nacionales en el empleo local. «Hoy solo se mantiene algo de actividad gracias a la Provincia», afirmó.
En una extensa entrevista que abordó ejes gremiales, sociales y políticos, el titular de la UOCRA Bahía Blanca, Carlos Boer, describió un panorama complejo para los trabajadores de la construcción. El dirigente puso el foco en la creciente desocupación y en el cambio de paradigma que busca imprimirle a la institución para lograr una mayor convivencia con la comunidad.
Integración y capacitación como bandera
Uno de los puntos centrales de la gestión de Boer es el cambio de imagen del gremio. Según el dirigente, la apuesta actual es dejar atrás una impronta «agresiva» para enfocarse en la integración social. En ese sentido, destacó la importancia de las herramientas educativas. «Estamos impulsando la secundaria para adultos y la alfabetización», señaló, explicando que muchos trabajadores necesitan oportunidades reales de reinserción tras historias de vida difíciles.
La crisis del empleo y el freno a la obra pública
La realidad laboral ocupa el lugar más urgente en la agenda de la UOCRA. Boer denunció una parálisis casi total de la inversión nacional, mencionando puntos críticos para la región como las rutas 3, 33 y 35, y el puente de «El Cholo». Esta situación ha derivado en que cientos de trabajadores queden en la calle, incrementando la cantidad de personas que se acercan a la sede gremial en busca de sustento.
Actualmente, la actividad se sostiene principalmente por las obras dependientes del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, aunque Boer advirtió que el flujo de recursos llega «a cuentagotas». Respecto a los salarios, si bien reconoció que en Bahía Blanca se logran acuerdos locales que superan el básico de convenio (especialmente en el Polo Petroquímico y parques eólicos), admitió que «la plata no alcanza» debido a la inflación.
Posicionamiento político y apoyo local
En el plano político, el gremialista se mostró sumamente crítico con la gestión de Javier Milei, argumentando que sus políticas generan violencia y favorecen a sectores minoritarios. En el ámbito nacional, identificó a Axel Kicillof como el referente más fuerte del peronismo, aunque advirtió que lo ve «peleando solo» frente al Ejecutivo Nacional.
A nivel local, Boer ratificó su alineamiento «orgánico y verticalista» con el intendente Federico Susbielles, a quien definió como el máximo conductor del peronismo bahiense. Pese a su militancia, aclaró que no busca ocupar cargos públicos, prefiriendo centrar su labor en la política social desde la estructura sindical.
