
“Se termina una etapa hermosa. Disfruté muchísimo de este club, me voy con los mejores recuerdos porque me hicieron sentir como en mi casa”, expresó Romero al despedirse. El exarquero de la Selección Argentina aseguró que su vínculo con Juan Román Riquelme fue clave para resolver su salida: “Más allá de que sea el presidente del club, es un amigo y con Román arreglamos todo en tres minutos cuando vine y ahora no puso ninguna traba. Me deseó lo mejor”.
Romero explicó que su llegada a Argentinos Juniors se da por una necesidad del club, que perdió a su arquero titular por una lesión. “Yo voy a tratar de hacer lo mejor por Argentinos en este momento, que tuvieron la mala suerte de que el Ruso se lesione y tuvieron que salir a buscar un arquero. Trataré de hacer lo mejor para que le vaya bien”, afirmó el guardameta.
También dedicó palabras a la hinchada de Boca, a la que le agradeció por el apoyo constante. “El mensaje al hincha de Boca es de agradecimiento. Al día de hoy cuando me cruzan por la calle me siguen tratando excelente. Me hicieron sentir como si estuviese en mi casa”, aseguró. Sin embargo, recordó el episodio que complicó su relación con el club: “Por una desgracia de que un día se me fue la cabeza por un plateísta prácticamente fue como la sentencia en este club”.
“El quiebre no fue con River, sino con un plateísta. Creo que todos somos seres humanos y muchas veces tenemos situaciones que sabemos sobrellevar y otras no. A mí lamentablemente ese día me tocó no saber sobrellevar la situación”, explicó Romero, aludiendo al momento de tensión que vivió tras un Superclásico. Luego, dejó abierta la puerta a un regreso: “Para mí no es un chau, es un hasta luego, algún día volveré”.
Antes de irse, el arquero hizo un balance de su paso por Boca: “En el principio me fue bastante bien y después me costó, no he podido rendir como realmente se merece este arco. Pero yo me voy contento. Cuando mucha gente decía que Romero está acabado, les he demostrado que no. Ahora lo voy a volver a hacer en Argentinos”.

