
Mercedes Corbaz, titular de la Cámara de Comerciantes de Bahía Blanca, cuestionó la mirada del Gobierno nacional sobre la industria nacional. Advirtió que la caída de ventas y la alta carga impositiva hacen que competir con lo importado sea «insostenible» para los locales.
El debate sobre el proteccionismo y la apertura del mercado textil volvió al centro de la escena tras las recientes declaraciones de los ministros Luis Caputo y Federico Sturzenegger. En este contexto, Mercedes Corbaz, integrante de la Cámara de Comerciantes de la Corporación de Comercio de Bahía Blanca y fabricante textil, analizó la compleja realidad que atraviesa el sector en la ciudad y el país.
La dirigente empresaria fue contundente al responder a la postura oficial que minimiza el impacto de la importación en el mercado laboral. “Cuando se importa un jean, hay una cadena entera de puestos de trabajo que se está salteando”, afirmó Corbaz, subrayando que la industria textil no debe confundirse con la mera reventa de productos terminados.
Una competencia con «la cancha desnivelada»
Corbaz se refirió a las críticas de los funcionarios nacionales, quienes señalaron los altos precios de la ropa en Argentina y la supuesta ventaja de los industriales locales. Al respecto, la comerciante señaló que existe una «visión sesgada» desde el Estado: “Es válido que alguien quiera comprar su ropa fuera del país, pero cuando uno representa al Estado tiene otra responsabilidad a la hora de declarar”.
Para la referente bahiense, la apertura económica fue una «cachetada fuerte» que no contempló la asfixiante estructura de costos que enfrentan quienes producen en el país. En este sentido, destacó los siguientes obstáculos:
Carga impositiva: El largo proceso de gravámenes desde la fabricación hasta que la prenda llega al mostrador.
Costos operativos: La dificultad de mantener persianas abiertas con alquileres y servicios en alza.
Falta de regulación: La ausencia de pautas que equilibren la entrada de productos extranjeros con el fomento a lo local.
Caída de ventas y falta de rentabilidad
Sobre la reciente baja de precios en el sector, Corbaz aclaró que no responde a una mayor eficiencia o competencia, sino a la recesión. “Es algo tangible y tiene que ver con que no se está vendiendo nada. En 2024 las ventas cayeron fuertemente”, explicó. Según su visión, solo los comercios con gran «espalda financiera» han podido resistir, mientras que muchos emprendedores locales se encuentran al límite.
La situación en Bahía Blanca presenta matices particulares, especialmente tras las aperturas de locales que se dieron luego del temporal de finales de 2023. “Muchos de los comercios que abrieron en la ciudad luego de la inundación hoy no la están pasando bien”, advirtió.
Finalmente, Corbaz sentenció que la competencia con el exterior es hoy una batalla desigual: “No hay manera de competir con los productos de afuera, no existe posibilidad de tener espalda financiera. Se sigue perdiendo rentabilidad al ser cada vez más chicos los márgenes, haciéndose todo insostenible para los comercios locales”.
