
Bahía Blanca vive jornadas de conmoción tras el trágico desenlace que cobró la vida de madre e hija en el barrio Thompson. Este viernes, el dolor se transformó en un reclamo colectivo al momento de la despedida final de Myriam Velázquez y Mariana Bustos. La ceremonia íntima reflejó la devastación de una familia que, a través de la voz de Leandro, hijo y hermano de las víctimas, confirmó que el fatal suceso fue precedido por un historial de amenazas y ataques que habían sido denunciados previamente.
La comunidad, golpeada por la crudeza del caso, acompaña a los deudos y exige celeridad en una investigación que apunta a esclarecer las circunstancias que llevaron a este violento crimen.
El Perfil de las Víctimas y el Contexto de las Amenazas
Las víctimas, residentes del barrio Thompson desde hacía tres décadas, fueron descritas por su entorno como «gente trabajadora, humilde y honrada» que no estaba involucrada en actividades ilícitas. La situación de vulnerabilidad se había acentuado tras el fallecimiento del jefe de hogar hace dos años. Según el testimonio de Leandro, su hermana Mariana, de 25 años, vivía dedicada a proteger a su madre de 52, en un contexto donde las intimidaciones se habían vuelto recurrentes.
«Mi mamá y mi hermana tenían miedo», declaró el familiar a la prensa, destacando que existían «ataques previos, amenazas y denuncias» formalizadas ante las autoridades, un dato crucial que la fiscalía ha incorporado a la causa para trazar el perfil del o los agresores.
Una Investigación Compleja: Espera de Informes Clave
La causa, caratulada como doble femicidio, presenta desafíos periciales significativos. Los cuerpos de Myriam y Mariana fueron hallados totalmente calcinados en el interior de su casa, lo que dificulta la obtención de pruebas directas y la determinación precisa de la causa de muerte. Por ello, la UFIJ a cargo ha solicitado informes complementarios a la autopsia, incluyendo análisis de ADN, toxicológicos y estudios de proyección de fuego, para dilucidar si las víctimas ya habían sido atacadas antes del incendio o si la muerte se produjo como consecuencia del mismo.
La investigación se basa en tres ejes principales:
- Antecedentes de Violencia: El análisis del historial de denuncias por amenazas y ataques previos presentadas por las víctimas.
- Testimonios y Cámaras: El cruce de datos aportados por los vecinos, quienes indicaron haber oído «detonaciones» similares a disparos antes del incendio y haber visto a una persona abandonar el lugar en una motocicleta. Se están analizando cámaras de seguridad cercanas.
- Móvil del Crimen: Determinar el objetivo del agresor. Aunque se descartó inicialmente la hipótesis de robo (dado que el incendio habría destruido las pruebas), el enfoque está puesto en la posibilidad de un crimen pasional, de odio o un ataque directo vinculado a las amenazas previas.
Mientras la comunidad bahiense exige respuestas y justicia para Myriam y Mariana, la fiscalía mantiene todas las líneas de investigación abiertas, priorizando la precisión científica sobre la celeridad en las detenciones para garantizar que los responsables sean llevados ante la justicia con pruebas irrefutables. La obtención de estos informes complementarios será determinante para el futuro de la causa.
