ActualidadNacionalesPolíticaSociedad

Crece el pesimismo económico: el 40% de los argentinos cree que lo peor del ajuste está por venir

Un informe de Pulso Research revela que la desaprobación de la gestión económica alcanza a dos de cada tres encuestados. Aunque la aprobación del Gobierno de Javier Milei se estabiliza en un 44,9%, el malestar cotidiano y la falta de expectativas de mejora marcan un escenario de fuerte desgaste social.

El panorama social y económico de la Argentina enfrenta un momento de profunda incertidumbre. Según el último relevamiento de la consultora Pulso Research, la percepción del impacto del ajuste económico ha generado un clima de pesimismo que trasciende la valoración política del oficialismo. El dato más contundente indica que el 39,4% de los encuestados sostiene que «lo peor del ajuste está por venir», superando a quienes consideran que la crisis ya está sucediendo (30,9%) o que ya ha pasado (19,3%).

Un impacto directo en el bolsillo

El estudio refleja que el malestar no es solo una percepción macroeconómica, sino que se traduce en la realidad diaria de los hogares. Casi el 70% de los participantes describe su situación económica personal como negativa, una cifra que coincide con la calificación de la gestión económica nacional, donde dos de cada tres encuestados la consideran «mala» o «muy mala».

La sensación de retroceso se ha consolidado en el último mes. Mientras que en enero el 38% de las personas aseguraba estar peor que seis meses atrás, esa cifra escaló al 43,6% en febrero. Este deterioro constante alimenta una visión crítica sobre el rumbo del país: solo el 26,7% aprueba la situación actual de la nación, frente a un 67,1% que mantiene una mirada negativa.

El ajuste bajo la lupa

Uno de los pilares del discurso oficialista, el ajuste sobre la «casta», empieza a ser cuestionado por la opinión pública. Más del 42% de los consultados sostiene que el Gobierno «no está ajustando donde corresponde». Asimismo, existe un escepticismo marcado sobre la eficacia de las medidas: más del 60% de la muestra considera que las decisiones económicas tomadas hasta el momento han empeorado la situación o, en el mejor de los casos, no han generado cambios significativos.

A pesar de este escenario, la aprobación general del Gobierno de Javier Milei logra mantenerse en un 44,9%, frente a un rechazo del 45,7%. Esta paridad sugiere que, si bien el malestar económico es el principal factor de desgaste, aún existe un núcleo duro que respalda la gestión.

El factor oposición: un alivio para el oficialismo

Un dato que funciona como red de contención para la administración libertaria es la crisis de representación en la vereda de enfrente. El informe advierte que más del 50% de los encuestados no logra identificar a un líder claro en la oposición. Entre las menciones espontáneas, figuras como Cristina Fernández de Kirchner (14,6%) y Axel Kicillof (13,8%) aparecen con porcentajes que no logran capitalizar por sí solos el descontento social imperante. Mientras este vacío de liderazgo persista, el oficialismo parece contar con un margen político que el bolsillo, por ahora, le niega.

Una nueva encuesta nacional refleja un fuerte malestar económico y un clima social cada vez más pesimista.
Dos de cada tres encuestados califican como mala la gestión económica y casi el 70 por ciento dice que su situación personal es mala o muy mala.

Dos de cada tres encuestados califican como mala la gestión económica y casi el 70 por ciento dice que su situación personal es mala o muy mala.
Además, el 40 por ciento cree que “lo peor está por venir” y creció la cantidad de personas que aseguran estar peor que hace seis meses.

Además, el 40 por ciento cree que “lo peor está por venir” y creció la cantidad de personas que aseguran estar peor que hace seis meses.
Más del 60 por ciento considera que el ajuste empeoró o no cambió la situación económica, en medio de un contexto de caída del consumo y preocupación cotidiana.

Más del 60 por ciento considera que el ajuste empeoró o no cambió la situación económica, en medio de un contexto de caída del consumo y preocupación cotidiana.
Etiquetas
Cerrar
Cerrar