
Cada 26 de agosto se conmemora el Día Internacional de la Lucha contra el Dengue, una fecha establecida para concientizar sobre una enfermedad que afecta a millones de personas en el mundo, especialmente en zonas tropicales y subtropicales. Este año, la celebración adquiere un matiz particular en Argentina, ya que se observa una baja significativa de casos en países limítrofes como Paraguay y Brasil, lo que representa una ventana de oportunidad crucial que las autoridades y la población deben aprovechar.
El dengue es una enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti. Aunque la llegada del frío ha disminuido la presencia del vector en el hemisferio sur, la amenaza no desaparece, especialmente en zonas como Bahía Blanca, que actúa como puerta de entrada para viajeros provenientes de regiones endémicas. La baja en los casos de países vecinos es un factor clave, ya que la propagación del virus está directamente ligada al movimiento de personas. Si el virus circula menos en la región, las posibilidades de reintroducción en el país se reducen, siempre y cuando se mantengan las medidas de prevención.
Expertos consultados han subrayado que esta situación no debe llevar a la relajación, sino todo lo contrario. Es el momento ideal para reforzar las campañas de prevención y control. La principal estrategia para combatir el dengue no es curar la enfermedad, sino evitar la proliferación del mosquito. El Aedes aegypti se reproduce en recipientes que acumulan agua estancada, por lo que la eliminación de estos focos es la medida más efectiva. Tareas simples como limpiar canaletas, desechar neumáticos viejos, vaciar floreros o baldes, y dar vuelta cualquier objeto que pueda acumular agua son esenciales para prevenir una nueva ola de contagios en la próxima temporada de calor.
En los últimos años, Argentina ha enfrentado epidemias de dengue de una magnitud sin precedentes, con picos de contagio que han puesto en tensión el sistema de salud. En este contexto, la comunidad debe tomar un rol activo. Las autoridades sanitarias instan a la población a adoptar hábitos de prevención de manera constante, sin esperar el inicio de la primavera o el verano. La responsabilidad de la prevención recae tanto en el Estado, a través de campañas y operativos de control, como en cada uno de los ciudadanos, en sus hogares y barrios.
El Día Internacional de la Lucha contra el Dengue sirve como un recordatorio de que esta batalla se libra todo el año. La disminución de casos en los países vecinos es una oportunidad única que, si se aprovecha con trabajo y conciencia, podría evitar un nuevo brote de la enfermedad en Argentina.
