
La firma NRG, una de las cinco proveedoras de arena para fractura hidráulica en Vaca Muerta, solicitó su concurso preventivo de acreedores. La medida fue presentada ante el juzgado comercial 30 de la Ciudad de Buenos Aires, luego de un proceso prolongado de inestabilidad que incluyó despidos masivos, cheques rechazados y conflictos laborales.
NRG ganó notoriedad en el sector energético por su rol clave en la provisión de arena de Entre Ríos, esencial para el fracking. Sin embargo, también quedó bajo la lupa por sus vínculos empresariales. La actual secretaria de Energía, María Tettamanti, fue CEO de la compañía hasta asumir su cargo en el gobierno.
Además, el medio LPO reveló una denuncia judicial que involucra a la empresa en una investigación por lavado de activos. Sus propietarios son César Guercio y Damián Strier.
En noviembre de 2024, la empresa despidió a más de 180 trabajadores. Tres semanas atrás, se sumaron 164 choferes, a quienes aún no se les abonaron las indemnizaciones.
El deterioro financiero se evidenció con 177 cheques rechazados, una señal de la gravedad de la situación económica interna.
NRG compartía el mercado de arena con otras cuatro compañías: CDE, YPF, Halliburton y SLB (ex Schlumberger). Mientras los grandes actores globales consolidan su posición, los proveedores locales enfrentan dificultades estructurales.
El caso de NRG no es aislado. Su situación se vincula a otros procesos de inestabilidad empresarial como los de Los Grobbo, Agrofina, Los Surcos y Petrolera Aconcagua.
