
Marina Haag, la madre de Pilar y Delfina, utiliza las redes sociales para solicitar una vez más a las autoridades de Bahía Blanca que se honre el acto de valor y sacrificio del trabajador postal que intentó rescatar a su familia durante la trágica inundación de marzo pasado. «Hace meses que vengo pidiendo que Rubén sea reconocido como héroe», escribió la madre.
La memoria de la trágica inundación de marzo de 2024 en Bahía Blanca, que se cobró la vida de las hermanas Delfina y Pilar Hecker y del trabajador postal Rubén Zalazar, resurgió con fuerza en las últimas horas a través de un emotivo y contundente pedido de justicia moral. Marina Haag, madre de las niñas, utilizó su perfil de Facebook para elevar un clamor a las autoridades locales: que se reconozca oficialmente a Zalazar como un héroe de la ciudad.
El acto de valentía de Rubén Zalazar se convirtió en un símbolo de la solidaridad en medio de la catástrofe. Durante el pico del temporal y la crecida de agua, Zalazar —quien era ajeno a la familia— no dudó en intentar auxiliar a Marina Haag y a sus dos hijas.
El acto heroico y la correntada fatal
El recuerdo del intento de rescate es un pasaje conmovedor y doloroso en la memoria de la madre. En su publicación, Marina Haag relató la escena donde la vida de su familia se jugó en un instante:
«Sin conocernos quiso ayudarnos en el resguardo de su combi, quedó él, mi hija Pilar, y yo con mi bebé Delfina en mis brazos, de la cual a mí con mi bebé me separa una correntada y a mi bebé me la arranca de mis brazos…».
La fuerza implacable de la «correntada» terminó por llevarse la vida de Rubén Zalazar y la de Pilar, la hija mayor. Delfina, la bebé, también falleció, sumiendo a la familia y a la comunidad en un profundo duelo. El trabajador postal perdió la vida en el intento de salvar a quienes consideró en peligro, consumando un acto de «máximo sacrificio».
La publicación de Haag estuvo acompañada por una imagen impactante de un grafiti, donde se dibuja la línea de un monitor cardíaco junto a la frase: “cuando esta línea se vuelva recta, todo el mundo te va a amar”, una reflexión sobre el reconocimiento póstumo y la deuda moral.
Un reclamo de meses
El pedido de Marina Haag no es nuevo. La madre subraya que la solicitud de reconocimiento formal lleva meses sin una respuesta satisfactoria por parte de las estructuras de gobierno locales.
«A quien corresponda, hace meses vengo pidiendo que Rubén sea reconocido como héroe en Bahía Blanca».
La declaración, escrita en mayúsculas para enfatizar la urgencia, resuena en la comunidad bahiense, que desde el momento de la tragedia ha elevado la figura de Zalazar como un ejemplo de altruismo y coraje cívico.
La entrega de Zalazar es un tema de consenso social, que excede el ámbito de lo privado. Su reconocimiento oficial no solo honraría su memoria, sino que también enviaría un mensaje claro sobre el valor de la vida y la ayuda al prójimo en situaciones extremas. Ahora, la pelota está en el campo de las autoridades, quienes deben definir si transformarán el clamor popular y el sacrificio personal en una distinción institucional que perdure en la historia de Bahía Blanca.
