
El Juez Único de Competición de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha desestimado la solicitud del Real Madrid para aplazar su partido de la primera jornada de LaLiga EA Sports ante Osasuna. A pesar de la petición del club merengue, el encuentro se disputará en la fecha prevista, el próximo 19 de agosto, dejando a la plantilla blanca con apenas quince días de pretemporada.
La decisión se conoce después de que el Real Madrid argumentara que su participación en el Mundial de Clubes de Estados Unidos, que finalizó recientemente, les dejaba con un margen de preparación insuficiente para el inicio del campeonato liguero. Sin embargo, la resolución del juez ha sido contundente al considerar que no existe un «motivo de fuerza mayor» que justifique la modificación del calendario.
La medida genera una nueva fricción entre el club de la capital y el presidente de LaLiga, Javier Tebas, quien se había manifestado en contra del aplazamiento. Curiosamente, tanto la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) como la propia RFEF se habían mostrado a favor de la petición del club blanco, según reportes periodísticos, pero la decisión final recayó en el Juez Único.
Fuentes cercanas al club madrileño indican que la entidad podría recurrir la decisión ante el Comité Nacional de Segunda Instancia, en un último intento por conseguir el aplazamiento. La decisión de mantener la fecha original obliga al equipo a acelerar su preparación para una temporada que se presenta especialmente exigente.
