
Dos relevamientos nacionales de las consultoras Pulso Research y Giacobbe & asociados confirman una marcada caída en la imagen del presidente. Por primera vez desde el inicio del mandato, la mayoría de la población responsabiliza al actual Gobierno por la crisis económica y crece el desacuerdo con la reforma laboral.
La aprobación de la gestión de Javier Milei atraviesa uno de sus momentos más críticos. A poco más de cuatro meses de las elecciones legislativas de octubre, dos estudios de opinión pública difundidos esta semana revelan un escenario de creciente descontento social. Según los datos, más de la mitad de los argentinos considera que el país se encamina en la dirección incorrecta y, en un giro significativo, la responsabilidad por la situación económica ha comenzado a recaer mayoritariamente sobre la administración libertaria.
El estudio de la consultora Pulso Research, basado en 1.800 casos en todo el país, sitúa el rechazo al Gobierno en un 54,8%, frente a una aprobación que apenas alcanza el 36,2%. Estos indicadores negativos representan un pico de desaprobación que solo encuentra antecedente en agosto de 2025. El informe subraya que la percepción de «rumbo incorrecto» se ha consolidado en diversos estratos sociales, afectando la base de apoyo que el oficialismo mantenía tras los comicios.
El factor económico y la reforma laboral
Un dato central para la Casa Rosada es el quiebre en el reparto de responsabilidades por la crisis. Por primera vez, el 46,9% de los encuestados señala a las decisiones tomadas por la gestión de Milei como la causa principal de la situación económica actual, superando al 41,6% que aún culpa a la herencia del gobierno anterior. Este cambio de tendencia sugiere un agotamiento en el argumento de la «pesada herencia» como blindaje político.
Paralelamente, la reforma laboral, uno de los pilares del programa oficialista, ha perdido terreno en la consideración pública. El rechazo a este proyecto saltó del 44,6% al 58% en el último mes, mientras que el apoyo se retrajo al 32,6%. La disputa por el sentido de las reformas parece estar inclinándose a favor de quienes perciben una amenaza en las nuevas condiciones de contratación.
El mapa de la oposición y la imagen de dirigentes
En cuanto al liderazgo opositor, el panorama es de fragmentación. El sondeo de Pulso Research muestra que casi la mitad de la población (48,5%) no identifica a un referente claro o elige la opción «nadie». Entre los nombres propios, el gobernador bonaerense Axel Kicillof encabeza las preferencias con un 16,4%, seguido por Cristina Kirchner con un 14,6%. Un dato llamativo es que un 5,3% de los encuestados identifica al propio Milei como su principal opositor.
Por su parte, el informe de Giacobbe & asociados, realizado sobre 2.500 dispositivos móviles, coincide en el diagnóstico negativo. Milei registra una imagen negativa del 49,6% contra un 41,7% de positiva. En el análisis comparativo, Patricia Bullrich es la única dirigente que supera levemente la imagen positiva del mandatario (42,9%), aunque también cuenta con un alto rechazo (50,1%). Axel Kicillof, pese a tener una imagen negativa del 55,1%, se consolida como el opositor con mayor aprobación (29,6%). El resto del arco político, incluyendo a Mauricio Macri (54,8% de rechazo) y Victoria Villarruel (55,9% de rechazo), muestra números que dificultan la construcción de alternativas inmediatas.
Escenario hacia 2027
De cara a las próximas elecciones presidenciales, el electorado libertario se mantiene alineado tras la figura de Javier Milei, sin que asomen sucesores de peso dentro de su espacio. En el peronismo, la preferencia se concentra en Kicillof, aunque la opción «nadie» sigue siendo mayoritaria, reflejando una crisis de representación que afecta a todo el espectro político argentino.
