
El defensor bahiense reapareció en River durante el debut por Copa Sudamericana frente a Oriente Petrolero. Pese a la falta de ritmo, mostró su jerarquía tras ingresar por la temprana expulsión de Martínez.
El fútbol le dio una nueva oportunidad a Germán Pezzella en un escenario de máxima exigencia. Tras una larga recuperación de ocho meses debido a una rotura de ligamentos sufrida en agosto de 2025, el central bahiense volvió a vestir la camiseta de River en el empate 1-1 ante Oriente Petrolero en Bolivia, por la fase de grupos de la Copa Sudamericana.
Un ingreso inesperado y necesario
El retorno de Pezzella no se dio bajo las condiciones planificadas por el cuerpo técnico de Eduardo Coudet. A los cinco minutos de juego, una desatención defensiva obligó a David Martínez a cortar con infracción un avance manifiesto de gol de Jhord Bayron Garcés. Tras la intervención del VAR, el árbitro mostró la tarjeta roja directa, dejando al «Millonario» con diez hombres y un hueco crítico en la zaga central.
Ante la emergencia, Coudet apeló a la experiencia del bahiense de 34 años. Pezzella ingresó por el juvenil Ian Subiabre, obligando a River a resignar peso ofensivo para recomponer la línea de cuatro en el fondo. El defensor se acopló rápidamente al ritmo del partido, aportando el orden y la voz de mando que el equipo necesitaba para afrontar casi la totalidad del encuentro en inferioridad numérica.
Jerarquía sobre el cansancio
Pese a que su último partido oficial databa del 9 de agosto de 2025 —día de su lesión ante Independiente—, el bahiense no desentonó. Ganó duelos aéreos clave y lideró la resistencia de un River que logró sostener la igualdad en la altura. Sin embargo, la inactividad le pasó factura en el tramo final del complemento.
«Estaba esperando hace mucho este momento, aunque me tocó entrar por una desgracia. Salí por la inactividad, tenía el gemelo un poco cargado. Teníamos hablado que era hasta donde pudiera», declaró el central tras el pitazo final. Debido al desgaste físico, Pezzella fue reemplazado a los 80 minutos por Paulo Díaz para evitar una posible recaída muscular.
El balance del cuerpo técnico
Para Eduardo Coudet, la vuelta del bahiense es una de las noticias más positivas del semestre. En un calendario apretado que incluye la doble competencia y la necesidad de solidez defensiva, recuperar a un referente de su trayectoria es fundamental. Si bien se espera que sume minutos de forma progresiva, su actuación en Bolivia confirmó que su jerarquía permanece intacta, convirtiéndose nuevamente en una pieza vital para las aspiraciones internacionales del club de Núñez.
