ActualidadEl mundo

El Salvador: Nayib Bukele defendió la reelección indefinida y negó que sea «el fin de la democracia»

El presidente salvadoreño respaldó la reforma aprobada por el Congreso y trazó un paralelismo con la situación de otros países.

El mandatario de El Salvador, Nayib Bukele, defendió la aprobación del Congreso de ese país a la reelección presidencial indefinida, que se obtuvo tras el respaldo de 57 de los 60 diputados del partido oficialista Nuevas Ideas y sus aliados.

 

 

La aprobación de la reelección presidencial indefinida en El Salvador

El Congreso de El Salvador aprobó una reforma constitucional que permite la reelección presidencial indefinida y extiende el mandato presidencial de cinco a seis años. La medida fue respaldada por 57 de los 60 diputados del partido oficialista Nuevas Ideas y sus aliados. También se eliminó la necesidad de una segunda vuelta electoral si ningún candidato alcanza la mayoría absoluta.

La reforma modifica los artículos 75, 80, 133, 152 y 154 de la Constitución salvadoreña. Un aspecto crucial de esta modificación es la eliminación de la restricción que impedía la reelección inmediata del jefe de Estado, lo que habilita al presidente Nayib Bukele a buscar un nuevo mandato.

La diputada Ana Figueroa, del partido gobernante, justificó la reforma argumentando que la reelección existió históricamente para casi todos los cargos de elección popular en El Salvador sin prohibiciones. Su objetivo, según expresó, es «darle el poder total al pueblo salvadoreño», y remarcó que alcaldes y diputados pueden ser reelegidos cuantas veces lo deseen.

La aprobación de esta reforma se da en un contexto político donde el partido oficialista posee una abrumadora mayoría parlamentaria, con solo seis de los 60 diputados no afiliados al grupo del presidente.

Los partidos de oposición, como Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) y Vamos, rechazaron categóricamente la iniciativa, calificándola de inconstitucional y antidemocrática. La diputada Marcela Villatoro (ARENA) afirmó que «la democracia ha muerto en El Salvador» y criticó la aprobación de la reforma «sin consultar, de una manera burda y cínica».

Los críticos, incluida la diputada Villatoro, acusan al partido gobernante de concentrar el poder político en la figura del Bukele.

Cerrar
Cerrar