
Un nuevo capítulo electoral se cerró este domingo en Corrientes con el triunfo indiscutible de Juan Pablo Valdés, quien fue electo como nuevo gobernador de la provincia. La victoria en primera vuelta del frente oficialista «Vamos Corrientes» no solo ratifica la gestión del actual gobernador, Gustavo Valdés, sino que también consolida una hegemonía política que se extiende por más de una década en el poder provincial.
Con el 100% de las mesas escrutadas, el candidato oficialista, actual intendente de Ituzaingó y hermano del gobernador saliente, se alzó con el 51,43% de los votos. Este resultado le permitió evitar una segunda vuelta, disipando cualquier especulación sobre un balotaje. El triunfo se erige como una demostración de fuerza del oficialismo, incluso tras la ruptura interna con el exgobernador Ricardo Colombi, un sector importante de la UCR provincial que compitió con lista propia.
El segundo lugar fue para el frente «Limpiar Corrientes», encabezado por el peronista Martín “Tincho” Ascúa. A pesar de haber recibido el apoyo de la expresidenta CFK y de aspirar a una polarización que lo llevara a un balotaje, el intendente de Paso de los Libres se quedó con el 20,07% de los sufragios, lejos de la marca del oficialismo. La última vez que Corrientes tuvo una segunda vuelta fue en 2009, y la historia no se repitió en esta ocasión.
Uno de los resultados más impactantes de la jornada fue el desempeño del frente «Encuentro por Corrientes (ECO)», liderado por Ricardo Colombi. La fractura con el oficialismo, que había generado expectativas sobre un posible balotaje, se saldó con un tercer puesto para el exgobernador, que cosechó el 16,79% de los votos.
Finalmente, la elección provincial dejó en evidencia el rotundo fracaso de la estrategia de «La Libertad Avanza» en la provincia. El partido del presidente Milei, comandado en el distrito por Karina Milei y Lule Menem, obtuvo un magro 9,91% de los sufragios, quedando en un incómodo cuarto lugar, muy por debajo de las expectativas. La decisión de no sellar un acuerdo con el oficialismo provincial y presentar un candidato sin peso político como Lisandro Almirón expone las falencias del armado nacional de la fuerza libertaria y su incapacidad para capitalizar el alto apoyo al presidente en el interior del país.
Tras los dos mandatos de Gustavo Valdés, que asumió en 2017 y fue reelegido en 2021, la victoria de su hermano Juan Pablo asegura la continuidad de un proyecto político que completa 12 años en el poder provincial. Con la alianza sellada entre el actual gobernador y el frente Provincias Unidas, la incógnita ahora se centra en las elecciones legislativas nacionales de octubre, donde «La Libertad Avanza» volverá a medirse con una lista propia en un contexto de creciente tensión con los gobiernos provinciales.
