
En el marco de la convención tecnológica SAIAConf 2026, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado de la Nación, Federico Sturzenegger, se refirió en profundidad al impacto, los desafíos y las oportunidades históricas que representa la irrupción de la inteligencia artificial para la República Argentina. Durante su disertación ante empresarios, desarrolladores y especialistas del sector, el funcionario nacional aseveró que el país cuenta con las condiciones para liderar el mapa regional en esta materia, al tiempo que advirtió de manera enfática que «la regulación de la IA es el riesgo más grande» que enfrenta la libertad a nivel global en la actualidad.
En sintonía con las directivas políticas marcadas por el presidente Javier Milei, el titular de la cartera desreguladora ratificó que el Gobierno nacional resolvió de forma deliberada no fijar ni aplicar marcos normativos de carácter preventivo sobre el sector tecnológico. Al detallar el enfoque oficial —el cual comparó con determinadas estrategias de desregulación impulsadas por la administración de Donald Trump en los Estados Unidos—, el ministro explicó con precisión la postura de la Casa Rosada: «Se regulará si surge un problema», marcando una clara distancia frente a los modelos regulatorios más restrictivos que se debaten en otras partes del mundo, como la Unión Europea.
Sociedades automatizadas y la reforma a la ley de sociedades comerciales
Uno de los anuncios de mayor impacto técnico e institucional formulados por Sturzenegger estuvo vinculado al proyecto de ley impulsado por el Poder Ejecutivo y enviado al Congreso de la Nación para modificar la Ley General de Sociedades (N° 19.550). La iniciativa promueve formalmente la creación y personería de sociedades comerciales completamente automatizadas, es decir, estructuras empresariales operadas por algoritmos sin la necesidad de contar con empleados o directivos humanos en su engranaje cotidiano.
Al fundamentar los alcances del texto legislativo, el economista señaló que bajo esta nueva figura «la supervisión será humana y, la operación, autónoma», abriendo la puerta a un nuevo paradigma de negocios, reducción de costos operativos y atracción de inversiones en el campo de la tecnología de vanguardia.
Parangón histórico, tecnooptimismo y la lucha contra la corrupción
Durante su exposición, el funcionario nacional comparó el salto cualitativo de la inteligencia artificial con grandes hitos de la historia de la humanidad, citando la invención de la máquina a vapor durante la Revolución Industrial o el surgimiento de Internet en el siglo XX. Al evaluar el impacto directo de esta herramienta digital sobre la capacidad intelectual humana, el ministro afirmó que «la IA nos va a transformar lo que mentalmente podemos hacer», potenciando la productividad y la generación de conocimiento a escalas inéditas.
En el tramo final de su discurso, el referente del Gabinete nacional argumentó que el avance de la informatización y el procesamiento de datos por vía algorítmica desempeñará un rol crucial en la eliminación de la burocracia y en la disminución de la corrupción en el ámbito estatal. Tras definirse abiertamente como un «tecnooptimista», el ministro concluyó su mensaje con una perspectiva de futuro contundente al asegurar que «nos dirigimos hacia una sociedad de abundancia».
