
El impacto ambiental del fast fashion en el desierto
En las cercanías de la localidad de Alto Hospicio, en la región norteña de Chile, se consolida un gigantesco vertedero de ropa usada proveniente de Europa, Asia y Estados Unidos. La dimensión del basurero textil es de tal magnitud que sus contornos pueden apreciarse con claridad a través de imágenes tomadas por satélites espaciales.
El fenómeno responde a la dinámica del consumo masivo y la moda rápida (fast fashion). Cada año ingresan por el puerto de Iquique entre 120.000 y 180.000 toneladas de indumentaria de segunda mano bajo regímenes de exención impositiva en zona franca. Un porcentaje considerable de esta mercadería no logra comercializarse ni redistribuirse hacia otros países de Latinoamérica, quedando abandonada en pleno desierto debido a que ningún intermediario asume los costos de su gestión o reciclaje.
Quemas tóxicas y crisis sanitaria en Alto Hospicio
Relevamientos realizados por organizaciones ambientalistas identificaron en el predio prendas de marcas masivas y firmas de diseño internacional. Ante la acumulación descontrolada, se registran frecuentemente incendios clandestinos destinados a reducir el volumen de los residuos, generando un grave perjuicio ambiental y de salud pública.
La combustión de indumentaria compuesta por materiales sintéticos —principalmente derivados del petróleo como el poliéster— genera columnas de humo altamente tóxico que afectan a los pobladores de Alto Hospicio, provocando afecciones respiratorias. Asimismo, el plástico derretido forma una capa sobre la tierra que degrada de forma irreversible la capa superficial del suelo desértico.
Fallo judicial e impacto ambiental global
Frente a esta situación, el Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta emitió un fallo en el que determinó la responsabilidad por omisión del Estado chileno al no prevenir ni fiscalizar la acumulación ilegal de basura textil en terrenos fiscales, ordenando la elaboración de un plan de reparación ambiental con un horizonte de diez años.
La problemática trasciende el escenario local: según datos de las Naciones Unidas, la industria textil representa uno de los sectores con mayor generación de residuos y huella de carbono a escala global. Diversos organismos estiman que duplicar la vida útil de la ropa permitiría reducir en un 44% las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.

