
La metalúrgica IMPSA, con sede en Mendoza, pasó nuevamente a manos privadas tras su adquisición por parte del grupo estadounidense ARC Energy. Esta transacción representa la primera privatización del gobierno de Javier Milei y marca el inicio de su plan de traspaso de empresas estatales al sector privado.
El proceso de venta se había iniciado en abril de 2023, cuando el directorio de la compañía decidió buscar un comprador. Sin embargo, fue con la llegada de la nueva administración que se aceleraron las negociaciones. En octubre del año pasado, el Estado lanzó la licitación y, aunque su intención era concretarla antes de fin de 2024, la operación se retrasó por cuestiones de negociación. Finalmente, ARC Energy obtuvo la conformidad de los acreedores y la firma del contrato se concretó este martes.
Desde 2021, el Estado poseía el 63,7% del paquete accionario a través del Fondo Nacional de Desarrollo Productivo (FONDEP), mientras que la provincia de Mendoza tenía el 21,2%. El resto de las acciones pertenecían a un fondo de acreedores (9,78%) y a la familia Pescarmona (5%), dueña original de la compañía.
La empresa, que emplea a 660 trabajadores, es clave en la industria energética argentina y participa en proyectos estratégicos como la represa Yacyretá y las centrales nucleares administradas por Nucleoeléctrica. ARC Energy se comprometió a invertir en la reactivación de la compañía y a renegociar la deuda de más de 570 millones de dólares con entidades como el Banco Nación, el BICE y el BID.
El gobierno de Mendoza destacó la importancia de la venta y expresó su expectativa de que IMPSA recupere su liderazgo en la industria energética, genere empleo genuino y contribuya al desarrollo industrial del país.
