
El polo industrial y portuario de Bahía Blanca se convertirá en el epicentro de una de las inversiones energéticas más cuantiosas de los últimos años en la República Argentina. Tras la evaluación y el aval formal por parte del Comité Evaluador del Régimen de Incentivo para grandes Inversiones (RIGI), el gobierno nacional aprobó la incorporación de ambiciosos proyectos presentados por la compañía Transportadora de Gas del Sur (TGS), los cuales demandarán desembolsos superiores a los 3.200 millones de dólares destinados al procesamiento, transporte y comercialización internacional de los líquidos del gas natural extraídos de la formación Vaca Muerta.
El anuncio oficial fue realizado por el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, quien detalló los alcances estratégicos de las iniciativas aprobadas bajo el marco del RIGI. Los proyectos tienen como finalidad primordial ampliar de manera significativa la capacidad de evacuación de la creciente producción hidrocarburífera proveniente de la cuenca neuquina, dotando al país de la infraestructura necesaria para industrializar y aprovechar los componentes líquidos del gas natural con destino a los mercados de exportación globales.
Obras de infraestructura: poliducto, planta de fraccionamiento y terminal marítima
El plan de obras diseñado por TGS contempla un despliegue de infraestructura de magnitud inédita para la región. Entre los trabajos principales se destaca la construcción de un extensivo poliducto de 577 kilómetros de longitud, cuya traza permitirá vincular de forma directa los yacimientos con el sur de la provincia de Buenos Aires. Esta megaobra de transporte culminará en Bahía Blanca, donde se instalará una moderna planta industrial destinada específicamente al fraccionamiento de los líquidos y a su posterior acondicionamiento para la exportación por vía marítima.
Asimismo, la iniciativa contempla la ejecución complementaria de un gasoducto de segregación de aproximadamente 100 kilómetros, la construcción de nuevas instalaciones de procesamiento técnico, la habilitación de espacios de almacenamiento de gran capacidad y diversas obras de ingeniería complementarias emplazadas en la terminal portuaria local.
De este modo, la ejecución de este conglomerado de obras busca consolidar de manera definitiva una cadena productiva integrada y eficiente, capaz de conectar los vastos recursos hidrocarburíferos de Vaca Muerta con la sólida infraestructura industrial, logística y portuaria con la que cuenta Bahía Blanca, potenciando el perfil exportador del sector energético argentino a escala internacional.