
Luego de que el Senado de la Nación convalidara la retracción de las regiones alcanzadas por el Régimen de Zona Fría y dejara formalmente a Bahía Blanca y a todo el Sudoeste Bonaerense al margen de dicho esquema de subsidios, la diputada nacional bahiense Karina Banfi cuestionó con dureza la decisión aprobada en el Congreso. La legisladora radical aseguró de forma categórica que la medida constituye «una injusticia» y «una gran torpeza política», al tiempo que apuntó severamente contra los sectores políticos de la oposición que no actuaron en los plazos normativos correspondientes.
En sus declaraciones, Banfi cargó de manera directa contra la postura adoptada por el bloque de senadores de Unión por la Patria al no participar de la votación clave en la Cámara alta. Según la diputada nacional, esta maniobra parlamentaria le otorgó una mayoría absoluta al oficialismo para convalidar el recorte y terminó restando posibilidades jurídicas e institucionales ante un eventual reclamo en los tribunales por parte de los afectados.
«Lo que estamos pidiendo es un derecho legítimo: que se reconozca cómo se vive en Bahía Blanca y cuál es la temperatura que tiene Bahía Blanca», enfatizó la legisladora. Asimismo, la representante de la Unión Cívica Radical aclaró de forma rotunda que la ley previa no pretendía «que se le pague la pileta climatizada a ningún rico», en clara alusión a las críticas vertidas desde la administración central del Gobierno nacional. Por el contrario, fundamentó que el objetivo central consistía en sostener un beneficio legítimo que responda adecuadamente a las rigurosas condiciones climáticas bahienses, en donde las temperaturas invernales llegan a ser sensiblemente inferiores a las registradas en ciudades patagónicas como Comodoro Rivadavia.
En esa misma línea, Banfi advirtió sobre las graves consecuencias económicas que el desmantelamiento de las bonificaciones ocasionará en los sectores medios de la ciudad. «No estoy pidiendo que a la gente de Palihue o de Patagonia se le pague la pileta climatizada. Lo que estoy diciendo es que la gente de clase media de Bahía Blanca hoy no va a poder sostener con sus ingresos un aumento de más del 50%, que es lo que se espera», explicó la legisladora.
Durante una entrevista brindada a La Nueva., la diputada manifestó su profunda molestia por la falta de criterio técnico observada durante el debate legislativo en ambas cámaras. En su análisis, remarcó las notorias discrepancias en el trato otorgado a las distintas regiones del país: señaló que mientras a las provincias del norte se les concedió cobertura estatal mediante subsidios al consumo eléctrico estival y en la Patagonia sur se preservó la protección integral sin distinciones por escala de ingresos, todo el Sudoeste Bonaerense fue dejado en un estado de total desamparo tarifario.
A su vez, lamentó que se haya desaprovechado una oportunidad institucional clave para legislar con base en evidencia científica, datos climáticos rigurosos e indicadores de ingresos que permitiesen estructurar un esquema ordenado y segmentado según la verdadera capacidad contributiva de los usuarios. Sobre su labor en la Cámara baja, Banfi rememoró: «En Diputados estuve sola, que era el momento que teníamos para defender esto. Logré por lo menos que se pusiera en la letra de la ley el subsidio específico focalizado que se le va a dar a las personas por debajo de tres canastas familiares en función de sus ingresos. Va a ser un 20% del subsidio del gasto que tengas de gas, pero no es suficiente y, principalmente, no es igualitario».
Por último, al evaluar las alternativas legales para frenar el impacto de la norma, la diputada reconoció la complejidad de revertir la quita de los subsidios mediante acciones judiciales tras la convalidación del Poder Legislativo. «Es muy difícil convencer a un juez cuando el Congreso de la Nación —gracias a Unión por la Patria, que se ausentó— le acaba de dar mayoría absoluta. Lo veo complicado. El amparo siempre es un recurso en función del reconocimiento de los derechos», concluyó.
