
La reciente renuncia del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y del ministro del Interior, Lisandro Catalán, generó preocupación entre los gobernadores provinciales, quienes advierten sobre la necesidad de contar con representantes nacionales que tomen decisiones efectivas. Gustavo Sáenz, gobernador de Salta, sostuvo que hasta ahora muchos mandatarios sintieron que “las cosas no se solucionaban” y pidió paciencia para evaluar el desempeño del nuevo jefe de Gabinete, Manuel Adorni. “Necesitamos interlocutores que tomen decisiones y que puedan tomarlas sin tener que esperar la autorización de otros ministros”, remarcó Sáenz.
En diálogo con Radio Mitre, Sáenz valoró la disposición al diálogo del presidente Javier Milei, resaltando que “las palabras diálogo y consenso estuvieron en la boca del presidente en todo momento”. El mandatario salteño destacó que la falta de soluciones no dependía de Francos, sino de prioridades establecidas desde Economía. Además, cuestionó indirectamente al expresidente Mauricio Macri, quien opinó públicamente sobre la salida de Francos y sugirió otros reemplazos, recordando que “los gobernadores tenemos la responsabilidad de volver a nuestras provincias y dar soluciones a la gente”.
Por su parte, Raúl Jalil, gobernador de Catamarca, pidió respeto a las decisiones presidenciales y subrayó la importancia de mantener un diálogo fluido con el Gobierno en temas claves como educación, modernización laboral y designaciones judiciales. “Hemos tenido una muy buena relación con Guillermo, con Lisandro… pero son decisiones del presidente que uno lo tiene que respetar. El país tiene todas las posibilidades de salir adelante”, señaló Jalil. También destacó la cooperación inmediata de Nación en la implementación de la jornada completa en escuelas frente a la caída de la natalidad.
El cambio de funcionarios se produce en un contexto en el que los gobernadores buscan una comunicación más ágil y directa con la Casa Rosada. Sáenz enfatizó que el diálogo con funcionarios del Ejecutivo debe ser transparente y que las provincias necesitan garantías de que sus planteos serán escuchados y ejecutados. Por su parte, Jalil resaltó la necesidad de acuerdos y consensos para avanzar en la gestión, anticipando que “el año que viene va a ser un año de ponernos de acuerdo, de consenso y de poder avanzar”.
En conclusión, la salida de Francos y Catalán evidencia la exigencia de los mandatarios provinciales por interlocutores confiables y decisiones claras. Mientras se aguarda la evaluación del desempeño de Manuel Adorni, los gobernadores destacan la importancia de la cooperación y la coordinación para lograr resultados concretos en educación, empleo y reformas estructurales. La comunicación efectiva entre Nación y provincias se perfila como un factor clave para el éxito del segundo tramo de gestión del Gobierno de Milei.
