
El piloto argentino Franco Colapinto completó una jornada compleja en el Gran Premio de Baréin de Fórmula 1, un evento marcado por las cambiantes condiciones de la pista y las decisiones estratégicas en el muro de boxes. Tras cruzar la línea de meta en el decimotercer lugar, el pilarense no ocultó su desazón y asumió de forma directa la responsabilidad por el error táctico cometido antes de la largada, donde una arriesgada elección de neumáticos condicionó el desarrollo de toda su carrera con la escudería Alpine.
La prueba comenzó con el asfalto visiblemente húmedo tras las precipitaciones previas. Mientras la inmensa mayoría de la parrilla optó por montar compuestos de lluvia para garantizar adherencia en la partida, la estructura de Alpine decidió diferenciar su estrategia enviando tanto a Colapinto como a su compañero de equipo con neumáticos blandos de superficie seca. La apuesta resultó desfavorable desde los primeros metros, privando a ambos monoplazas del grip necesario para traccionar en el cajón de salida.
Una estrategia fallida en el inicio sobre pista mojada
En diálogo con la transmisión oficial de ESPN al término de la competencia, Colapinto analizó con absoluta franqueza lo sucedido en los momentos previos a la luz verde. “Nos quedamos sin grip, nos quedamos todos patinando en el cajón y el auto no salió para adelante. Una lástima, obviamente fue la decisión incorrecta”, explicó el argentino sobre los primeros metros de la prueba, donde cayó en el clasificador general debido a la falta de tracción.
El corredor bonaerense detalló que el equipo esperaba una rápida evaporación de la humedad en el trazado, algo que finalmente no ocurrió en los plazos previstos. “Una tarde muy difícil y obviamente no decidimos bien. Fue la decisión incorrecta y la peor que podríamos haber tomado. No secó nunca la pista, es increíble. Pensé que en tres o cuatro vueltas estaba seca, pero no se secó más. No entiendo, mucha mala suerte, pero hay que laburar para el futuro, para que cuando pase esto de vuelta, podamos decidir mejor”, lamentó.
Ritmo positivo en seco y la tabla final en Baréin
A pesar del trágico inicio estratégico, Colapinto destacó el rendimiento exhibido por su monoplaza una vez que la pista alcanzó la temperatura adecuada para los neumáticos lisos. A partir de ese momento, el argentino logró imprimir un ritmo competitivo que le permitió concretar varios sobrepasos en pista y recortar distancias frente a rivales que marchaban consolidados en la zona media. «Con la goma lisa tuve muy buen ritmo. Pasé a varios autos que venían adelante mío bastante lejos y tenía mucho mejor ritmo, eso es positivo para el futuro», remarcó el piloto.
La carrera fue ganada por el neerlandés Max Verstappen (Red Bull), secundado en el podio por el joven Kimi Antonelli (Mercedes) y el británico Lewis Hamilton (Ferrari). El clasificador de los primeros diez lugares se completó con Charles Leclerc, Isack Hadjar, Oscar Piastri, Liam Lawson, Fernando Alonso, Lando Norris y Arvid Lindblad. Colapinto finalizó en el puesto 13, superando a competidores como Oliver Bearman, su compañero Pierre Gasly, Carlos Sainz y Gabriel Bortoleto, en una prueba que registró los abandonos de George Russell, Alex Albon y Valtteri Bottas.
El argentino no tendrá demasiado tiempo para lamentar lo sucedido en Baréin, ya que la Fórmula 1 continuará de inmediato con su calendario oficial. La revancha para Colapinto llegará el próximo domingo 11 de octubre de 2026, cuando se dispute el Gran Premio de Singapur en el exigente circuito urbano de Marina Bay a partir de las 9:00 horas (hora de Argentina).
