
El costo de vida y sostenimiento económico para los jóvenes que eligen la ciudad de Bahía Blanca para cursar sus estudios superiores en la Universidad Nacional del Sur (UNS) continúa experimentando subas que superan el promedio general de la economía local. De acuerdo con el último informe de seguimiento elaborado por el Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca (CREEBBA), el conjunto de productos y servicios que consumen habitualmente los estudiantes universitarios procedentes de la región registró un incremento mensual del 2,2% durante el mes de septiembre.
Como resultado de esta evolución alcista, el valor monetario de la denominada canasta universitaria se ubicó en $1.154.606, posicionándose una vez más por encima de la tasa de inflación general registrada en el aglomerado urbano durante el mismo período analizado.
Incrementos por rubros y disparidad de precios
Al desagregar el comportamiento de los distintos rubros que componen el índice estudiantil, se observa que el sector de la salud encabezó los incrementos mensuales al marcar una suba del 3,1%. En segundo término se ubicó el rubro de transporte y comunicaciones, con un ajuste del 2,8%, seguido de cerca por el sector de indumentaria, que experimentó una variación positiva del 2,4%.
Si se analiza el detalle minucioso de los productos y servicios específicos que sufrieron las mayores variaciones de precios a lo largo de septiembre, el informe del CREEBBA destaca que el menú universitario lideró el listado con un fuerte aumento del 6,4%. A continuación se posicionaron las frutas y verduras, con una suba del 4,3%, y las infusiones, que registraron un incremento del 3,4%.
Acumulado anual e interanual por encima de la inflación general
Con los datos arrojados por el cierre del mes de septiembre, la canasta universitaria acumula un incremento del 25,3% en lo que va de los primeros nueve meses del año. Asimismo, al contrastar el valor actual con el registrado en el mismo mes del año anterior, el aumento interanual trepa al 33,2%. Ambas mediciones confirman que el costo de estudiar y residir en Bahía Blanca continúa corriendo a un ritmo superior al nivel general de precios de la ciudad, impactando de manera directa sobre los presupuestos de las familias de la región.