
El Indec publicó el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del segundo mes del año, repitiendo la cifra de enero. El dato confirma una tendencia alcista ininterrumpida desde mediados de 2025. Un informe técnico advierte que el uso de una metodología desactualizada oculta un impacto real aún mayor en los bolsillos.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que la inflación de febrero de 2026 fue del 2,9%. Si bien la cifra se mantuvo idéntica a la registrada en el mes de enero , el dato consolida una curva ascendente que comenzó en junio del año pasado. En términos comparativos, la inflación actual prácticamente duplica el registro de mayo de 2025, cuando el índice se ubicaba en un 1,5%.
Una tendencia que no se detiene
Desde junio de 2025, cuando la variación mensual fue del 1,5%, el IPC ha mostrado un crecimiento sostenido mes a mes. La progresión escaló al 1,6% en julio, alcanzó el 1,9% en agosto y septiembre, y continuó su ascenso al 2,1% en octubre, 2,3% en noviembre y 2,5% en diciembre. Con los registros de enero y febrero en 2,9%, la aceleración de precios se vuelve una preocupación central para la macroeconomía argentina.
El debate metodológico: la inflación bajo la alfombra
Más allá de las cifras oficiales, un análisis del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) pone el foco en la metodología utilizada por el organismo estadístico. Según el informe, el Indec continúa utilizando los ponderadores de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) de 2004/05, en lugar de implementar la actualización de 2017/18, la cual refleja de manera más fiel el consumo actual de las familias.
Si se aplicara la metodología actualizada (denominada «IPC Nuevo»), la inflación de febrero habría sido del 3,0%, un punto decimal por encima del dato oficial. Esta diferencia responde a que la canasta de consumo moderna otorga un peso mayor a los servicios y al transporte, sectores que han sufrido los mayores incrementos por la quita de subsidios.
El impacto acumulado y la pérdida de poder adquisitivo
Desde el inicio de la gestión de La Libertad Avanza en diciembre de 2023, la inflación acumulada informada oficialmente alcanza el 280,5%. Sin embargo, el recálculo con ponderadores actualizados eleva esa cifra al 324,4%, lo que representa una diferencia de 43,9 puntos porcentuales —un 11,5% más alta que la reportada—.
Los rubros con subas más agresivas en este período fueron:
Vivienda, agua, electricidad y gas: 517,2%.
Comunicación: 371,6%.
Educación: 343,6%.
Transporte: 329,0%.
Esta brecha metodológica se traduce en una realidad más cruda para los ingresos. Mientras que con el IPC oficial se estima que los salarios registrados perdieron un 7,1% de su poder de compra desde fines de 2023, la medición actualizada sitúa esa pérdida en un alarmante 16,5%. En el caso de las jubilaciones mínimas, la caída real es del 12,0% bajo la nueva metodología, frente al 3,2% que sugiere el índice actual.
