
En el tramo final de la campaña electoral de cara a las elecciones legislativas de septiembre, los candidatos de la alianza Unión y Libertad, Martín Barrionuevo y Carlos Alonso, expusieron sus propuestas y lanzaron duras críticas contra la gestión municipal y nacional. Además, apuntaron directamente contra su principal competidor en el espacio liberal, La Libertad Avanza, asegurando ser la «única opción verdadera» contra el kirchnerismo y la «casta».
El debate político en Bahía Blanca se intensifica a medida que se acerca el 7 de septiembre, fecha de las elecciones legislativas. En este contexto, la interna del espacio liberal ha cobrado un protagonismo especial, con los candidatos de la alianza Unión y Libertad, Martín Barrionuevo y Carlos Alonso, marcando una clara diferencia con La Libertad Avanza y su referente en la ciudad, Oscar Liberman. En un ciclo de entrevistas, ambos aspirantes repasaron su trayectoria, presentaron sus proyectos y no escatimaron en críticas hacia sus rivales políticos, tanto a nivel local como nacional.
Martín Barrionuevo, actual concejal desde 2021 y ex oficial de la Armada, se autodefinió como el único edil liberal en la historia reciente de Bahía Blanca. Preside la Comisión de Tránsito y participa en las de Seguridad y Defensa al Consumidor, un rol desde el que impulsó proyectos vinculados a la reducción de tasas y la mejora de la circulación. Carlos Alonso, por su parte, un empresario local con militancia liberal desde 2018, es el presidente del bloque de La Libertad Avanza en el Concejo Deliberante y encabeza la Comisión de Obras Públicas, desde donde impulsó la elección directa y remoción de delegados municipales por voto vecinal. Aunque ambos provienen del mismo espacio político, sus caminos se han separado, y sus críticas a la gestión de La Libertad Avanza son un reflejo de esa fractura.
Críticas y propuestas: el plan para Bahía y la Provincia
Ambos candidatos de Unión y Libertad coincidieron en la necesidad de dotar de mayor autonomía a las delegaciones municipales, permitiendo que gestionen sus propios presupuestos y planes de trabajo. Para Barrionuevo, uno de los desafíos más urgentes es la creación de un código de planeamiento urbano que establezca una hoja de ruta para el desarrollo de Bahía Blanca y sus localidades a 30 años. Según su visión, esto evitaría la improvisación y los parches que hoy caracterizan a la ciudad.
Alonso, por su parte, defendió proyectos ya aprobados, como la ordenanza de «resiliencia en telecomunicaciones» y adelantó iniciativas para la concesión de rutas, el desarrollo del corredor bioceánico y la creación de consorcios regionales, buscando que los municipios logren mayor independencia en la administración de sus recursos.
En el ámbito impositivo, ambos se mostraron a favor de la eliminación de tasas que consideran distorsivas, como las de habilitación y construcción, aunque reconocieron la importancia de otras, como las de alumbrado, limpieza y recolección de residuos, siempre y cuando estén respaldadas por una clara contraprestación de servicios.
La dura mirada sobre la gestión municipal y nacional
La principal crítica de Barrionuevo y Alonso se dirigió a la gestión actual del municipio, a la que acusaron de «parálisis» en la reconstrucción tras los desastres climáticos de diciembre y marzo. Según sus declaraciones, la lentitud en la respuesta podría llevar a la desaparición de varias zonas económicas. «La ciudad está parada, sin planificación ni planes de contingencia», afirmó Barrionuevo. Alonso coincidió, señalando que las tormentas pusieron en evidencia la falta de una estrategia preventiva y que las acciones se realizan «tarde y mal».
Sin embargo, el dardo más filoso de Carlos Alonso estuvo dirigido a la interna de su propio espacio. El candidato a diputado provincial se mostró crítico con la gestión de Javier Milei, sosteniendo que al gobierno nacional le falta «sensibilidad social». Como ejemplo, mencionó el veto a la ley que declaraba la emergencia para Bahía Blanca tras la inundación, un hecho que a su entender, «rompió el contrato social» de La Libertad Avanza.
La crítica no se detuvo ahí, ya que Alonso también apuntó al candidato a legislador provincial de La Libertad Avanza, Oscar Liberman, a quien tildó de no ser «antikirchnerista». Cuestionó la conformación de la lista de LLA, que incorporó a figuras de la «casta» política, como el exintendente Héctor Gay. En un intento por diferenciarse, Alonso afirmó que Unión y Libertad es la única «opción liberal, verdadera, pura y la única opción contra el kirchnerismo».
Al cerrar la entrevista, Barrionuevo y Alonso hicieron un llamado a los votantes para que analicen y comparen propuestas, y no voten «a ciegas». Se presentaron como una alternativa fresca, con proyectos concretos y probados en el Concejo, con el objetivo de llevar su experiencia a un nivel más alto en la provincia.
