
Alejandra “Locomotora” Oliveras continúa internada en estado crítico en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Cullen de Santa Fe. La exboxeadora sufrió un ACV isquémico el pasado 14 de julio, y desde entonces los médicos habían informado que su cuadro era grave, con daños cerebrales irreversibles y posibles secuelas neurológicas.
A pesar de que permanece con asistencia respiratoria mecánica, sus familiares compartieron un gesto que despertó ilusión. Según relató su hermano Jesús, durante una visita, Oliveras apretó la mano de su hermana Roxana, ante una petición emocional. “Si me escuchás, apretame la mano”, le dijo, y ella reaccionó.
“Eso demuestra que hay conciencia, y nos dio muchísima emoción”, expresó Jesús Oliveras en declaraciones televisivas. Para la familia, ese pequeño movimiento significó mucho en un contexto tan delicado, donde cada señal cuenta.
Además, Jesús explicó que los médicos temían un daño en el tronco encefálico, lo cual habría comprometido funciones vitales. Sin embargo, la respuesta a órdenes indica que esa zona no está afectada, lo que representa un punto a favor en el pronóstico.
Aunque el camino hacia la recuperación será largo y probablemente queden secuelas, su hermano confía en que «seguirá siendo la Locomotora», inspirando desde donde pueda: “Sea con muletas, en una silla, como sea, va a seguir motivando”, afirmó.
