
En 2010 tuvo lugar un hecho que sorprendió a la comunidad científica: dos ballenas sincronizaron sus nados a una distancia de 100 kilómetros. Esto tuvo lugar en Groenlandia y duró varios días.
Ante este hecho, los investigadores sugirieron que ambos cetáceos pudieron haberse comunicado por sonidos, ya que no podían verse.
En ese entonces, los científicos estudiaron a 12 ballenas de Groenlandia durante 144 días con satélites y algoritmos matemáticos, lo que permitió detectar estos patrones de comportamiento.
Como que la especie es capaz de comunicarse a 100 km de distancia, y eso no es un dato menor, ya que esa es la distancia considerada como máxima para las vocalizaciones de esta especie ártica.
De cualquier forma, se trata de un gran paso en el conocimiento de los comportamientos de estos animales y sienta las bases para nuevas teorías.
