
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) dio a conocer su informe mensual sobre la evolución de las transferencias a las provincias en concepto de Recursos de Origen Nacional (RON) y Coparticipación Federal de Impuestos (CFI), correspondientes a julio de 2026. De acuerdo con el documento, los envíos hacia los estados provinciales registraron un incremento interanual del 7,4% en términos reales, tomando como base una estimación de inflación del 2,0% según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central.
Por su parte, los recursos específicos canalizados mediante la Coparticipación Federal de Impuestos exhibieron un repunte del 7,5% real interanual. El dato consolida un sendero positivo en la masa coparticipable tras un inicio de año con marcadas oscilaciones y retracciones en varios de sus componentes.
La dependencia de los recursos nacionales según cada provincia
El informe de CEPA remarca el peso determinante que poseen los fondos distribuidos por la Nación sobre la estructura presupuestaria de las provincias. En promedio, los recursos derivados de la Coparticipación Federal de Impuestos representan el 58,2% del total de las arcas provinciales. La cifra asciende al 71,6% cuando se incorpora el resto de los giros por Recursos de Origen Nacional.
Esta estructura expone marcadas diferencias de vulnerabilidad fiscal entre las jurisdicciones:
Mayor dependencia nacional: Santiago del Estero, Formosa, Catamarca, La Rioja y Chaco encabezan la nómina de las provincias cuyos presupuestos están más atados a los giros automáticos y tributarios del Tesoro Nacional.
Mayor autonomía fiscal: En el otro extremo, distritos como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Neuquén y Chubut muestran niveles significativamente más elevados de recursos propios, explicados por la recaudación local (Ingresos Brutos, Inmobiliario, Automotor y Sellos) y, en los casos patagónicos, por el cobro de regalías hidrocarburíferas.
El desempeño provincia por provincia
Al evaluar el comportamiento de las transferencias jurisdicción por jurisdicción, el trabajo técnico del CEPA indica un desempeño positivo homogéneo durante el mes de julio.
En lo relativo a los Recursos de Origen Nacional (RON), las 24 jurisdicciones registraron avances interanuales en términos reales:
Mayores subas: Tierra del Fuego (+9,8%), Catamarca (+9,7%), Neuquén (+9,7%), Santa Cruz (+9,6%), Río Negro (+9,5%) y Chubut (+9,4%).
Crecimientos intermedios: San Luis (+8,4%), La Pampa (+8,3%), Salta (+8,2%), Córdoba (+7,9%), CABA (+7,7%), San Juan (+7,4%), Santa Fe (+7,3%), La Rioja (+7,3%), Mendoza (+7,2%), Jujuy (+7,1%) y Santiago del Estero (+7,0%).
Incrementos más moderados: La Provincia de Buenos Aires registró un aumento del 6,1% real, mientras que en los escalones más bajos se posicionaron Tucumán (+6,0%), Entre Ríos (+5,0%), Formosa (+5,0%), Corrientes (+4,8%), Chaco (+4,8%) y Misiones (+4,5%).
En lo que respecta de forma exclusiva a la Coparticipación Federal (CFI), todas las provincias mostraron subas reales comprendidas entre un piso del +4,9% y un techo del +9,2%. Las provincias patagónicas lideraron la nómina con Chubut (+9,2%), Neuquén (+9,1%), Tierra del Fuego (+9,1%), Río Negro (+9,1%) y Santa Cruz (+9,1%) al frente del reparto.
Ganancias empujó la recaudación, pero el IVA confirmó la retracción del mercado interno
La evolución de la masa coparticipable durante julio respondió a dos comportamientos sumamente disímiles entre sus tributos de mayor peso:
Impuesto a las Ganancias: Anotó una importante mejora interanual del 19,8% en términos reales. Desde CEPA explicaron que este crecimiento respondió fundamentalmente al pago de los anticipos de las sociedades (personas jurídicas) y a la cancelación de saldos provenientes de las declaraciones juradas de personas físicas.
Impuesto al Valor Agregado (IVA): Volvió a ubicarse en terreno negativo con una caída real del 0,2% interanual. De acuerdo con el relevamiento, en diez de los últimos doce meses la recaudación de IVA vía coparticipación sufrió contracciones en términos reales, lo que da cuenta de la persistencia de un nivel de actividad deprimido en el mercado interno y el consumo de las familias.
