

En un documento, esta firma decía: «Debido a su elevada amortización semestral de 8%, representan la mitad de los vencimientos privados en 2025. El Gobierno podría canjear los bonos a 2030 por un nuevo título a 2032 con un cupón del 6%, con seis cuotas desde enero de 2030. En ese caso, la extensión de pagos permitiría avanzar en la salida gradual del cepo y reduciría los vencimientos en 2025, pero aumentaría la deuda total para la próxima gestión».
Caputo contestó: «Se pagarán los cupones de amortización e interés en enero y no se saldrá al mercado, independientemente del nivel del riesgo país. Son más de u$s4 mil millones que inversores recibirán y probablemente querrán reinvertir en riesgo argentino, pero como dije, no será en bonos soberanos».
«¿Dónde irá esa plata entonces?», continuó el ministro, y añadió: «Esa plata irá a financiar mayormente al sector privado y a alguna provincia. Eso se va a traducir en mayor inversión en la economía real, menores tasas de interés, crecimiento de la economía y trabajo para la gente».
Su aclaración aparece luego de rumores que circularon en el mercado y de la baja del riesgo país en 700 bps, que pone a la Argentina en mejores términos si quisiera salir a buscar deuda. Además, afirmó que su voluntad es que los inversores apuesten en la Argentina.
