
Fred Machado, empresario acusado por narcotráfico y lavado de dinero, fue trasladado desde su domicilio a una cárcel de Viedma por orden judicial, con el objetivo de prevenir una posible fuga. La medida se tomó luego de que la Corte Suprema de Justicia ratificara su extradición a Estados Unidos, decisión que el Gobierno de Javier Milei ya adelantó que cumplirá.
Ahora, el juez federal Gustavo Villanueva, quien había considerado procedente la extradición, deberá notificar la sentencia al Ministerio de Relaciones Exteriores, tras lo cual el Poder Ejecutivo contará con diez días hábiles para confirmar la medida. Según la Ley 24.767, si el Ejecutivo no se expide dentro de ese plazo, “se entenderá que ha concedido la extradición”.
La normativa argentina establece que el país debe brindar cooperación judicial a otros Estados en la persecución de delitos, y el tratado de extradición vigente con Estados Unidos, firmado hace más de tres décadas, obliga a cumplir con la solicitud.
Solo podría rechazarse por “razones excepcionales de soberanía nacional o seguridad”, algo que la Corte descartó: “La defensa no ha demostrado de qué modo ello pudo afectar los intereses concretos de Machado”, señaló el fallo.
Los jueces Rosatti, Rosenkrantz y Lorenzetti confirmaron que la petición estadounidense cumple con los acuerdos internacionales y que las cinco acusaciones están respaldadas por pruebas. Machado está señalado por su presunta participación en una red criminal dedicada al tráfico de cocaína, lavado de activos y fraude electrónico.

