
Tras 82 días de detención, el líder venezolano compareció ante la Corte Federal para solicitar la anulación de su proceso. La fiscalía presentó un informe crítico que vincula al régimen con el contrabando de uranio, el lavado de dinero y la protección de organizaciones como Hezbollah y el Tren de Aragua.
La comparecencia de este jueves en la Corte de Nueva York marca un punto de inflexión en el proceso judicial contra Nicolás Maduro. El dirigente, capturado y extraditado hace casi tres meses, se presentó ante el juez Alvin Hellerstein con el objetivo de invalidar el juicio por narcoterrorismo en su contra. Sin embargo, la audiencia derivó en una exposición detallada por parte de la fiscalía sobre el funcionamiento de lo que consideran una «plataforma criminal» con alcance global.
El abogado defensor, Barry J. Pollack, centró su estrategia en la imposibilidad de Maduro para financiar una defensa privada de alto nivel. Según el letrado, el bloqueo de fondos impuesto por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) vulnera la Quinta y Sexta Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, al impedirle al acusado el libre acceso a sus recursos para costear su representación legal.
El dossier de la DEA: uranio y redes de terrorismo
Más allá de las discusiones técnicas sobre el financiamiento, el foco de la jornada estuvo puesto en un informe de 28 fojas elaborado por la DEA, al que tuvo acceso la prensa internacional. El documento describe una arquitectura delictiva que trasciende las fronteras venezolanas y vincula directamente a Caracas con Teherán.
Entre los puntos más alarmantes del informe se destacan:
Contrabando de Uranio: Se acusa al régimen de extraer minerales de la Cuenca de Roraima para enviarlos a Irán, utilizando presuntas triangulaciones con Argentina detectadas entre 2006 y 2014.
Arquitectura Financiera: Lavado de dinero a través de paraísos fiscales y nodos operativos en Dubái y Hong Kong para financiar actividades de grupos armados en Medio Oriente.
Soporte al Terrorismo: El informe señala a Venezuela como un centro logístico para Hezbollah y Hamas, facilitando desde tráfico de armas hasta la entrega de pasaportes fraudulentos.
Alianzas con el Crimen Organizado: La red bajo protección de Miraflores incluiría al Tren de Aragua, las FARC y carteles mexicanos de la droga.
La respuesta de la fiscalía y el futuro del juicio
Los fiscales federales rechazaron los planteos de la defensa, argumentando que la Sexta Enmienda garantiza el derecho a un abogado —incluso uno de oficio si fuera necesario—, pero no otorga el derecho a utilizar fondos ilícitos o bloqueados por razones de seguridad nacional bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA).
Asimismo, la fiscalía mantiene una postura firme para restringir el acceso a ciertas pruebas sensibles a otros imputados en la causa, como Diosdado Cabello o el líder del Tren de Aragua, conocido como «Niño Guerrero», con el fin de proteger la integridad de la investigación en curso.
Si el juez Hellerstein mantiene la línea prevista, rechazaría la nulidad del proceso en las próximas horas. De confirmarse la continuidad del juicio, Maduro enfrentará cargos por narcoterrorismo, cuya escala penal contempla la cadena perpetua en territorio estadounidense. El gobierno de Donald Trump ya ha ratificado que no habrá flexibilización en el bloqueo de fondos para solventar la defensa de los acusados.
