
En una conferencia cargada de referencias políticas e históricas, el Gobierno confirmó el cierre definitivo de la Dirección Nacional de Vialidad. El anuncio estuvo a cargo del vocero presidencial, Manuel Adorni, quien vinculó directamente la decisión con los escándalos de corrupción que rodearon a ese organismo durante años, en especial el caso que involucró a Cristina Kirchner.
Adorni inició su exposición con un video que repasaba los fundamentos judiciales de la causa Vialidad, que culminó en una condena de seis años de prisión para la expresidenta. Luego de repasar detalles del fallo y acusar a Vialidad de ser una pieza central en “una maniobra ilegal destinada a mover recursos”, confirmó que el presidente Javier Milei firmó un decreto para disolver el ente. “Es un acta de defunción a la corrupción de la Obra Pública y la firmó el presidente de la Nación”, sentenció.
Además de Vialidad, el decreto también contempla la eliminación de la Comisión Nacional del Tránsito y la Seguridad Vial, y de la Agencia Nacional de Seguridad Vial. En su lugar, la CNRT será reemplazada por una nueva figura, la Agencia de Controles y Servicios Públicos del Transporte, que asumirá tareas vinculadas al monitoreo de concesiones viales.
Entre los próximos pasos, el vocero informó que se abrirá una licitación para gestionar 9.120 kilómetros de rutas, señalando que muchas de ellas fueron abandonadas “tras décadas de despilfarro y corrupción”. Con este proceso, el Gobierno busca impulsar un nuevo esquema de participación privada en el mantenimiento de la infraestructura vial.
Adorni aprovechó el anuncio para defender el uso de las facultades delegadas por parte del Ejecutivo, cuyo plazo finaliza mañana. Aseguró que Javier Milei las utilizó de manera “institucional y acotada”, y que “por primera vez las facultades delegadas se usaron para aliviar la carga fiscal que recaía sobre los bolsillos de los argentinos”. Según sus datos, 65 decretos firmados en ese marco permitieron un ahorro de 2 mil millones de dólares.
Por último, el vocero contrastó la postura del actual gobierno con la del kirchnerismo: “No se prorrogó ni un día más. Milei respetó el límite establecido, no pidió superpoderes, los usó para reparar el daño que nos dejaron”, concluyó.
