ActualidadNacionalesPolíticaSociedad

Monotributo digital: el nuevo proyecto para regularizar el trabajo en plataformas y la exportación de servicios

Una iniciativa presentada en la Cámara de Diputados busca crear el "Monotributo Digital Autónomo". El subrégimen apunta a trabajadores de aplicaciones como Uber y Rappi, freelancers y quienes venden servicios al exterior, ofreciendo un marco de previsibilidad fiscal y derechos laborales adaptados al entorno virtual.

La economía digital en Argentina busca un nuevo marco normativo. Un proyecto de ley recientemente ingresado a la Cámara de Diputados propone la creación del Monotributo Digital Autónomo, un subrégimen dentro del Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes diseñado específicamente para quienes desarrollan actividades económicas en entornos virtuales.

La propuesta, impulsada por la diputada Lourdes Arrieta (bloque Fuerzas del Cielo), surge como respuesta a la creciente masa de trabajadores que operan por fuera del sistema formal. El objetivo es que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) cuente con una herramienta para fiscalizar y, al mismo tiempo, integrar a quienes generan ingresos variables a través de plataformas o exportación de intangibles.

¿Quiénes serían considerados trabajadores digitales?

El texto define al trabajador digital autónomo como cualquier persona física que realice actividades económicas mediante plataformas digitales sin una relación de dependencia laboral. Para acceder, es requisito indispensable tener residencia fiscal en Argentina.

El proyecto identifica cinco modalidades principales que quedarían bajo este nuevo paraguas tributario:

  1. Plataformas de intermediación: Conductores y repartidores de aplicaciones como Uber, Cabify, Rappi o PedidosYa.

  2. Entornos digitales propios: Emprendedores que venden productos o servicios a través de sus propias webs o redes sociales.

  3. Teletrabajo independiente: Freelancers que prestan servicios autónomos a empresas locales o extranjeras.

  4. Contenidos y servicios digitales: Diseñadores, programadores, editores de video, docentes virtuales y creadores de contenido para plataformas de streaming.

  5. Exportación de servicios: Profesionales que facturan a clientes del exterior manteniendo su base en el país.

Derechos y transparencia algorítmica

Uno de los puntos más disruptivos de la iniciativa es la exigencia de Transparencia Algorítmica. El proyecto obliga a las plataformas digitales a brindar información clara sobre cómo asignan las tareas, cómo se calculan las remuneraciones y qué criterios utilizan para evaluar, suspender o dar de baja a un trabajador.

Además, el régimen garantiza derechos fundamentales adaptados a la flexibilidad de la era digital:

  • Libertad de horarios: El trabajador organiza su tiempo sin imposiciones.

  • Multiapp: Posibilidad de operar en múltiples plataformas de forma simultánea.

  • Cobertura integral: Acceso a los mismos beneficios de salud y jubilación que el Monotributo convencional.

Obligaciones y coexistencia de ingresos

Para permanecer en el régimen, los contribuyentes deberán emitir factura electrónica de manera obligatoria, utilizar su CUIT en todas las operaciones y mantener sus aportes previsionales al día.

Un dato clave es que este subrégimen podrá coexistir con otras fuentes de ingresos, siempre que estas no provengan de un trabajo en relación de dependencia. De aprobarse, el sistema mantendrá el esquema de pago mensual unificado, pero con categorías ajustadas a la trazabilidad de los ingresos digitales, facilitando el acceso al crédito para un sector que hoy encuentra barreras en el sistema bancario tradicional.

Para que estos cambios entren en vigencia, el proyecto deberá ser debatido y aprobado por las cámaras de Diputados y Senadores, para luego ser reglamentado por el Poder Ejecutivo.

Cerrar
Cerrar