
Medida de fuerza de cinco días y reclamos centrales
Las federaciones docentes universitarias iniciaron una nueva medida de fuerza nacional para exigir al Gobierno la aplicación inmediata de la Ley de Financiamiento Universitario sancionada por el Congreso. La protesta, impulsada por la Asociación Gremial Docente de la Universidad de Buenos Aires (AGD-UBA) en el marco de lo resuelto por el congreso de Conadu Histórica, se extenderá desde el martes 18 hasta el sábado 22 de agosto.
Aunque el acatamiento dependerá de la definición de cada cátedra, desde la UBA confirmaron que los edificios de todas las facultades permanecerán abiertos durante las jornadas de protesta. Los gremios señalan que la medida busca visibilizar la falta de respuesta del Poder Ejecutivo nacional frente al atraso de los salarios de los trabajadores docentes y no docentes, además de la congelación del presupuesto destinado a los hospitales universitarios y los programas de becas estudiantiles.
Retraso salarial y rechazo a acuerdos parciales
De acuerdo con lo informado por las organizaciones sindicales, la pérdida del poder adquisitivo en el sector alcanza un 31,2% de recomposición adeudada, sin contemplar los montos retroactivos desde la promulgación de la norma. Desde AGD-UBA cuestionaron las ofertas salariales del Gobierno y los acuerdos firmados por otros sectores gremiales y por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), calificándolos como insuficientes y como herramientas para postergar la aplicación efectiva de la ley y las resoluciones judiciales vigentes.
En este marco, las asambleas docentes ratificaron la continuidad del plan de lucha y no descartan escalar hacia un paro por tiempo indeterminado junto con la convocatoria a una nueva marcha federal universitaria, en caso de que no se concrete el pago de los haberes adeudados y la recomposición presupuestaria correspondiente.
