
El procedimiento fue ordenado por la UFIJ N.º 20 tras un reporte internacional. Durante la requisa del teléfono celular del sospechoso, los efectivos hallaron videos de abuso contra una menor de 6 años filmados con el mismo dispositivo, lo que agravó de inmediato su situación procesal.
Una investigación por delitos informáticos derivó en un hallazgo escalofriante en la localidad de Pedro Luro. Lo que inicialmente comenzó como un operativo para desarticular una red de producción y comercialización de material de abuso sexual infantil (MASI), terminó con la aprehensión en flagrancia de un hombre tras detectarse evidencia de abusos directos cometidos contra una niña de apenas 6 años.
El operativo se llevó a cabo en una vivienda situada en la calle 14 al 100 de la mencionada localidad. La orden de allanamiento fue emanada por el Juzgado de Garantías N.º 3, a solicitud de la UFIJ N.º 20, dirigida por el fiscal Rodolfo De Lucia. El origen de la causa se remonta a febrero de 2026, cuando el Ministerio Público recibió un reporte del NCMEC (National Center for Missing & Exploited Children), el organismo internacional que monitorea la actividad ilícita en la red.
El reporte internacional y la investigación técnica
La alerta del NCMEC indicaba que un usuario había subido a la plataforma Google un total de 36 archivos con contenido de abuso infantil. A partir de ese dato, el personal de Cibercrimen de la Región Interior Sur inició una serie de tareas de inteligencia informática y rastreo de direcciones IP que permitieron localizar geográficamente el domicilio del sospechoso en Pedro Luro.
Con las pruebas recolectadas, se autorizó el ingreso a la vivienda para el secuestro de dispositivos electrónicos y elementos de interés. Sin embargo, el curso de la investigación dio un giro drástico durante el examen preliminar de los dispositivos en el lugar del hecho.
Evidencia de abuso directo y cambio de fiscalía
Mientras los peritos realizaban un examen visual rápido del teléfono celular del investigado, descubrieron material que no provenía de descargas externas, sino que había sido filmado con la propia cámara del aparato. Las imágenes mostraban escenas de abuso sexual contra una menor de 6 años, situación que obligó a los efectivos a proceder a la aprehensión inmediata del sujeto ante la evidencia de un delito en curso o recientemente cometido.
Dada la naturaleza de los nuevos hallazgos, que exceden la tenencia y comercialización de material digital para entrar en el terreno del abuso físico directo, la investigación de estos hechos específicos quedó bajo la órbita de la UFIJ N.º 4, a cargo del fiscal Diego Torres, especializada en delitos contra la integridad sexual. El hombre permanece a disposición de la justicia mientras se realizan las pericias psicológicas y médicas correspondientes para proteger a la víctima.
