
La Justicia de Garantías dictó la medida cautelar contra Maximiliano Velázquez, imputado por el asesinato de su familiar Adriana Velázquez (52) y su hija Mariana Belén Bustos (25), cuyos cuerpos fueron hallados calcinados tras un incendio intencional en el barrio Thompson. La resolución judicial busca asegurar la continuidad del proceso ante el grave riesgo de fuga y entorpecimiento de la investigación.
El doble crimen de Adriana Miriam Velázquez (52) y su hija Mariana Belén Bustos (25), ocurrido en el barrio Thompson de Bahía Blanca a principios de octubre, alcanzó una instancia crucial en el ámbito judicial. Tras la recolección de pruebas y testimonios que apuntan a su participación, la Justicia de Garantías dictó la prisión preventiva para Maximiliano Velázquez, familiar de las víctimas y único detenido en la causa.
La decisión judicial, impulsada por el fiscal Jorge Viego, titular de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 5, se fundamenta en la contundencia de los elementos probatorios que lo vinculan al hecho y en el imperante riesgo procesal, tanto de fuga como de entorpecimiento de la investigación, dada la extrema gravedad de la imputación.
Una escena de horror y un plan deliberado
El trágico suceso se registró en la madrugada del miércoles 8 de octubre de 2025 en una vivienda de la calle Santa Fe al 2300, en el barrio Thompson. Los cuerpos de madre e hija fueron hallados calcinados dentro de la propiedad después de que los vecinos alertaran al 911 por un incendio.
Las primeras investigaciones de la Policía Científica y de los Bomberos Voluntarios establecieron que el incendio fue intencional. La autopsia, aunque dificultada por el avanzado estado de calcinamiento de los cuerpos, sugirió que la muerte no fue producto directo de las quemaduras, sino por la inhalación de monóxido de carbono, indicando que las víctimas murieron antes o durante el inicio del fuego. Esta circunstancia, sumada al hallazgo de restos de combustible, reforzó la hipótesis de un doble femicidio seguido de un intento de ocultamiento del crimen mediante la quema de la escena.
Testimonios y la clave de la moto roja
La detención de Maximiliano Velázquez se concretó pocos días después del hecho, gracias al rápido accionar de la fiscalía y los investigadores. Un punto de inflexión en la causa fue el aporte de los vecinos y el análisis de cámaras de seguridad.
Testigos clave declararon haber visto a un hombre robusto, con casco y a bordo de una motocicleta roja, ingresar a la casa de las víctimas alrededor de las 18:40 del día del crimen (martes 7 de octubre) y retirarse del lugar poco antes de la medianoche, momento en que se registró una explosión seguida por la propagación del fuego.
El allanamiento de urgencia en la vivienda del sospechoso, ubicada en el barrio Calderón, arrojó resultados determinantes: se secuestró una moto de idénticas características a la descrita por los testigos. Además, se estableció que el incendio se había iniciado utilizando combustible que, irónicamente, fue extraído de la propia motocicleta de una de las víctimas, a la que le faltaba el tapón del tanque de nafta. Estos elementos, junto con el vínculo familiar del acusado con las mujeres, constituyeron un sólido marco probatorio para solicitar y obtener la prisión preventiva.
La imputación y el futuro de la causa
Maximiliano Velázquez está formalmente imputado por un doble homicidio calificado, un delito que, de ser comprobado en juicio, conlleva la pena de prisión perpetua. La calificación legal podría incluir las agravantes de alevosía y violencia de género (femicidio), lo que enfatiza la brutalidad y la intencionalidad del ataque.
La prisión preventiva dictada por el juez de Garantías garantiza que el acusado permanezca bajo custodia en una unidad penitenciaria, evitando cualquier intento de fuga o manipulación de posibles testigos o pruebas mientras el fiscal Viego avanza con la etapa de instrucción. La fiscalía continúa trabajando en el cotejo de muestras de ADN y en el análisis de todos los rastros levantados en la casa de Santa Fe al 2300 para consolidar definitivamente la acusación y llevar la causa a juicio oral.
El caso conmocionó a la sociedad bahiense, que sigue de cerca el proceso, esperando que la justicia brinde una respuesta contundente al brutal doble femicidio que cobró la vida de Adriana Velázquez y su hija Mariana Belén Bustos. La prisión preventiva marca, en este sentido, un paso firme en la búsqueda de condena para el responsable.
