
Tras la decisión del gobierno de Javier Milei de recortar a la mitad los fondos de emergencia para Bahía Blanca, la Confederación General del Trabajo (CGT) de la ciudad ha elevado el tono de sus críticas. En un contexto de creciente preocupación por la falta de apoyo, la central obrera instó a los líderes políticos y de la sociedad civil a unirse para reclamar por los recursos que la ciudad necesita.
La situación de Bahía Blanca tras la trágica inundación del 7 de marzo ha sumado un nuevo capítulo de tensión. La Confederación General del Trabajo (CGT) local emitió un contundente comunicado luego de que el Gobierno Nacional decidiera recortar drásticamente los fondos de emergencia prometidos, una medida que ha sido interpretada como un nuevo «abandono» a la ciudad.
Raúl Oviedo, secretario general del gremio de Empleados de Comercio y uno de los tres titulares de la CGT local, no dudó en calificar la situación como una «postergación» más, en línea con lo ocurrido durante la tormenta de diciembre de 2023 y la polémica por el proyecto de GNL. En diálogo con Radio Altos, Oviedo afirmó que la ciudad «está absolutamente olvidada» por la administración de Javier Milei, y describió el manejo del gobierno central como «caprichoso».
La principal crítica de la CGT se centra en la reducción del fondo de emergencia, que pasó de 200.000 millones a 100.000 millones de pesos. Oviedo enfatizó que Bahía Blanca, como «puerto del sur argentino», es una fuente significativa de divisas para el país a través de los impuestos, por lo que es «lógico» que se devuelvan esos recursos en forma de obras de infraestructura y ayuda para la reconstrucción.
El reclamo de la central obrera no se limita únicamente al veto de la ley de emergencia, sino que abarca una percepción más amplia de desinterés por parte de la gestión libertaria. Ante este panorama, el gremialista lanzó un llamado a la unidad de la dirigencia local. Para Oviedo, es «primordial» que quienes ocupan puestos políticos, gremiales e institucionales «trabajen en conjunto para motorizar otro tipo de movilización para los reclamos». La CGT busca que los líderes de la ciudad dejen de lado las diferencias y se enfoquen en un «bien común», definiendo «tres o cuatro temas de Estado para Bahía Blanca» que puedan ser defendidos por todas las fuerzas.
Además de los reclamos inmediatos, Oviedo destacó la necesidad de una «visión a futuro», impulsando la participación de los jóvenes con nuevas miradas. Concluyó su intervención subrayando la importancia de que la dirigencia se «siente más allá de nuestras diferencias y nuestros criterios» para acompañar el desarrollo de la ciudad.
El comunicado y las declaraciones de la CGT reflejan el creciente malestar en Bahía Blanca por la falta de una respuesta contundente del Gobierno Nacional. La central obrera busca liderar un movimiento de unidad que presione para que los fondos prometidos lleguen y la ciudad pueda continuar con su reconstrucción.
