
En una jornada histórica para el sistema sanitario local, el intendente municipal Federico Susbielles encabezó esta mañana el acto de inauguración de las nuevas instalaciones de los servicios de Oncología y Hematología del Hospital Municipal «Dr. Leónidas Lucero». La obra, que coincide con un nuevo aniversario de la centenaria institución, representa un avance estructural en el acceso equitativo a tratamientos de alta complejidad para todos los bahienses.
El proyecto demandó una inversión total aproximada de 900 millones de pesos. Si bien el aporte mayoritario provino de la Municipalidad, la concreción fue posible gracias a una articulación público-privada sin precedentes que incluyó a la Fundación del Hospital, el Consorcio del Puerto, sindicatos, la Unidad Penitenciaria N°4 y empresas como Dow, Unipar, Profertil, TGS y la Cooperativa Obrera, entre otros colaboradores.
Un legado de planificación y eficiencia
Durante su discurso, Susbielles subrayó que la inauguración «prestigia aún más a este hospital y representa la calidad y la calidez que debe tener la atención en el sector público». El jefe comunal dedicó palabras de reconocimiento al director del nosocomio, el Dr. Gustavo Carestía, señalando que deja un «legado y una hoja de ruta» fundamental para el futuro de la institución, la cual demostró su valía durante las catástrofes climáticas sufridas recientemente por la ciudad.
«En estos dos años áridos para gestionar, este hospital hizo un gran esfuerzo; es una institución eficiente que cuenta con el apoyo de vecinos y empresas. Al Hospital Municipal se lo apoya y tiene que fortalecerse. Es un compromiso que tomo como intendente», afirmó Susbielles.
Detalles técnicos: más espacio y dignidad para el paciente
Por su parte, el Dr. Gustavo Carestía brindó precisiones técnicas sobre la magnitud de la obra, destacando que no se trata solo de metros cuadrados, sino de mejorar la experiencia del paciente en momentos críticos.
Las nuevas prestaciones incluyen:
Ampliación de superficie: El módulo pasó de 335 a 754 metros cuadrados.
Capacidad de atención: Se incrementaron los consultorios de 5 a 9 y se duplicaron los sillones de tratamiento, pasando de 12 a 24.
Nuevas áreas: Se incorporaron por primera vez sillones para donantes, laboratorios específicos de hematología y hemoterapia, salas de reuniones y una farmacia satélite.
Impacto asistencial: El fortalecimiento del servicio permitirá reducir significativamente los tiempos de espera y evitar derivaciones fuera de la ciudad.
Carestía concluyó que esta obra es la «planificación transformada en ladrillos» y reafirmó el rol del Estado Municipal de no retirarse ante las dificultades económicas. El acto contó con la presencia de funcionarios, profesionales de la salud, trabajadores del hospital y representantes de las instituciones aportantes, marcando un hito de cohesión social de cara al bicentenario de Bahía Blanca.
