
Un hombre identificado como Iván Ariel Mendoza fue condenado a la pena de siete años de prisión de cumplimiento efectivo al ser considerado coautor del violento asalto perpetrado contra una familia en su vivienda particular de Bahía Blanca. La resolución fue dictada por el Tribunal en lo Criminal N°3 mediante la modalidad de juicio abreviado.
La causa fue instruida y llevada a cabo por la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 11, conducida por el fiscal Diego Conti, cuyos elementos probatorios reunidos permitieron acreditar la participación directa de Mendoza en el ilícito y su posterior juzgamiento.
Falso operativo y asalto armado
Según la reconstrucción del caso, el hecho delictivo ocurrió durante la jornada del 9 de julio de 2025 en un inmueble situado sobre la calle D’ Orbigny al 3.000. En aquella oportunidad, tres delincuentes irrumpieron de manera violenta en la propiedad al grito de “policía, policía, policía”, logrando sorprender a la pareja dueña de casa.
Una vez en el interior, los asaltantes amedrentaron y neutralizaron a las víctimas apuntándoles simultáneamente con un arma de fuego y una picana eléctrica. Bajo constantes amenazas de violencia física, exigieron la inmediata entrega de sumas de dinero y elementos de valor.
De acuerdo con el expediente judicial, el grupo criminal se apoderó de un botín compuesto por cinco millones de pesos en efectivo, tres teléfonos celulares de la marca iPhone, una computadora portátil tipo notebook, la llave de encendido de un automóvil Volkswagen Vento y una cartera con alhajas, anillos y cadenas de oro. Para emprender la huida, los delincuentes sustrajeron además un vehículo Ford Fiesta de color gris, propiedad de los damnificados. Horas más tarde, dicho rodado fue hallado abandonado en la intersección de las calles Rojas y Punta Alta.
Reconocimiento, condena y reincidencia
Las tareas de investigación desplegadas por el personal policial y los peritos de la fiscalía permitieron identificar a Mendoza como uno de los tres partícipes del golpe. La prueba decisiva para su procesamiento radicó en la exhibición en rueda de fotografías, donde las propias víctimas lo reconocieron de manera categórica como uno de los agresores que ingresó al domicilio.
Ante la contundencia de las pruebas, Mendoza fue condenado por el delito de robo triplemente agravado por el uso de arma de fuego —cuya aptitud para el disparo no pudo ser acreditada—, por el uso de arma y por su comisión en poblado y en banda.
Asimismo, la magistratura resolvió declararlo reincidente debido a que el imputado ya contaba con antecedentes penales computables y condenas anteriores en su prontuario.
