ActualidadLocales

Tres Arroyos: condenaron a 12 años de prisión a un hombre por corrupción de menores contra sus propios hijos

El Tribunal Oral Criminal dictó la sentencia tras probarse que el imputado sometió a los niños a prácticas sexuales continuas durante cuatro años. El fallo judicial destaca la «marcada asimetría de poder» y el hecho de que el acusado filmaba las agresiones bajo la excusa de supuestas «bromas» familiares.

La justicia de Tres Arroyos dictó una condena ejemplar en un caso que estremece a la localidad por el vínculo entre el victimario y las víctimas. El Tribunal Oral Criminal condenó a un hombre a la pena de 12 años de prisión efectiva, tras hallarlo culpable del delito de corrupción de menores agravada en perjuicio de dos de sus hijos, con quienes convivía en la mencionada ciudad.

El calvario en el ámbito familiar

La investigación, que estuvo a cargo de la UFIJ N° 6 bajo la dirección de la fiscal Natalia Ramos, logró reconstruir que los hechos se desarrollaron de manera sistemática entre los años 2019 y 2023. Según consta en el expediente, el condenado realizaba diversas prácticas de índole sexual que incluían tocamientos, filmaciones de partes íntimas y el acto de recostarse sin ropa junto a los menores.

Estas conductas se repetían de forma continua en el interior de la vivienda compartida, llegando a un punto tal de perversión que los niños habían comenzado a naturalizar las situaciones, creyendo que formaban parte de un «juego» o una dinámica familiar normal.

Los fundamentos del fallo

El juez Hugo de Rosa fue contundente en sus fundamentos al desestimar cualquier intento de defensa basado en la falta de resistencia de las víctimas. «Es sabido que en relaciones atravesadas por una marcada asimetría de poder, la ausencia de resistencia no equivale a voluntariedad libre», señaló el magistrado en el fallo.

Uno de los puntos más inquietantes del debate fue el reconocimiento del propio imputado, quien admitió la habitualidad de estas prácticas, aunque intentó minimizarlas calificándolas como «bromas». Sin embargo, la exhibición de videos durante el juicio fue determinante: en uno de ellos se observa al adulto dirigiendo la interacción y aplicando castigos ante la negativa de uno de los menores, quien no manifestaba iniciativa ni entusiasmo alguno.

Una situación de peligro real

Para el Tribunal, la reiteración de las conductas, la decisión de registrar las escenas y la dirección de los actos por parte del adulto responsable permiten inferir que el hombre actuó con pleno conocimiento del daño que causaba. Los peritos advirtieron una naturalización del abuso que generó una situación de peligro relevante para el desarrollo normal de los hijos.

Con esta sentencia de 12 años de prisión, el Fuero Penal de Tres Arroyos ratifica la protección de los derechos de la niñez frente a abusos cometidos en el seno del hogar, donde la asimetría de poder y el vínculo de confianza son utilizados para vulnerar la integridad de los más débiles.

Etiquetas
Cerrar
Cerrar