

Mariano Campero, radical vinculado al oficialismo, graba un video en un recinto vacío.
La fecha de convocatoria de la sesión del 21 de noviembre no es casual: el 20 es el último día para que los dictámenes de comisión se eleven al recinto para su votación y la oposición anticipa que el oficialismo logrará consensuar el proyecto del Presupuesto 2025para esa fecha, por lo que los ausentes en esta jornada no repetirán la faltazo la semana próxima en caso de que confluyan las dos agendas. Allí estiman tener un mejor resultado.
Por qué se cayó la sesión
«El Gobierno sacó la billetera«, fue la síntesis de un asesor del radicalismo vinculado al bloque mayoritario. Tal cómo señaló Ámbito, Casa Rosada desarrolló un paciente plan que va tomando forma y se podría concretar la semana próxima: habilitó debates en la Comisión de Presupuesto que sirvieron para atraer la atención (con figuras como Bullrich y Scioli) pero no para discutir modificaciones las partidas presupuestarias, mientras selló acuerdos en reuniones paralelas con gobernadores y la mesa de diálogo legislativa con Cristian Ritondo.
El clima celebratorio de La Libertad Avanza fue un punto en común de todos los diputados, que permanecieron en el recinto horas después de caída la sesión. «No quisieron dar la cara y abandonaron«, se jactó Gabriel Bornoroni, presidente del bloque. A la determinación de partidas para las provincias, el oficialismo añade sobre la mesa de negociación su capital electoral para potenciales alianzas en los distritos en el 2025. Con esos elementos torció definitivamente a la UCR, que anunció este mismo martes que se plegaba a su estrategia.
Dentro de Unión por la Patria, la caída de la sesión se vivió con mayor resignación que sentimiento de derrota. Durante todo el año, y ante la reiterada imposibilidad de imponer una agenda propia, se rescataba la unidad del bloque consolidada tras la salida de tres miembros del bloque Independencia. Sin embargo, y aunque preservaron la identidad de los diputados que se ausentaron, la falta de quórum debilitó su postura de negociación incluso con las demás bancadas. «Esto vuelve a poner el ojo en Cristina, como la única opositora que no cede. Los votantes van a querer que todos los demás se vayan a la mierda», señaló un miembro referenciado con el Frente Renovador.
