
La de prensa del Vaticano informó que el papa Francisco “durmió bien toda la noche”, no presentó fiebre y tampoco necesitó ventilación mecánica no invasiva en las últimas horas, aunque sí oxigenoterapia de alto flujo. De todas maneras, su cuadro clínico continúa siendo “complejo” y su pronóstico es “reservado”.
Por otro lado, dieron a conocer que “no hay consecuencias directas de la crisis aislada de broncoespasmo del viernes pasado, pero el riesgo de criticidad persiste”.
Horas después del parte médico de este domingo 2 de marzo, el sumo pontífice envió un mensaje difundido por el Vaticano. “Quisiera darles las gracias por las oraciones, que se elevan al Señor desde el corazón de muchos fieles de muchas partes del mundo: siento todo su afecto y cercanía y, en este momento particular, me siento como ‘llevado’ y sostenido por todo el Pueblo de Dios. ¡Gracias a todos!“, señaló Francisco I.
