
Según el relato inicial de Zerafinovich, él y un amigo, Lucas Drago, de 43 años, habían visto luces encendidas en la vivienda de su madre, ubicada frente a la plaza principal de Punta Alta. Al ingresar, habrían descubierto que la puerta trasera había sido forzada y que faltaban $2 millones en efectivo de un armario.
Sin embargo, las inconsistencias en su versión levantaron sospechas entre los investigadores. Tras un interrogatorio, Zerafinovich admitió que todo había sido un montaje para robar el dinero.
La captura del cómplice y la recuperación del botín
La policía rápidamente montó un operativo de vigilancia en la residencia de Drago, el presunto cómplice. Al intentar huir en un vehículo con pedido de secuestro, Drago fue interceptado y detenido.
Durante un allanamiento posterior, los agentes encontraron una valija que contenía los $2 millones sustraídos. Ahora, Drago enfrenta cargos por encubrimiento, mientras que Zerafinovich está acusado de robo.
Este caso ha generado conmoción en la comunidad de Punta Alta, donde la familia Zerafinovich es conocida por su quiosco en la plaza principal. Las autoridades locales han destacado la importancia de la investigación y la rápida acción policial para esclarecer el hecho y recuperar el dinero robado.
