
En ese marco, tanto el Gobierno como el Fondo Monetario Internacional (FMI) dieron señales que buscaron generar calma en un contexto en el que la incertidumbre cambiaria llevó a que los importadores aceleren las compras externas y los exportadores retengan la oferta de divisas.
La semana pasada, Caputo adelantó que se ha solicitado al FMI un apoyo de u$s20.000 millones, cifra que, junto con los préstamos del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, permitiría llevar las reservas a unos u$s50.000 millones.
Posteriormente, el ministro señaló que la Argentina está en condiciones de solicitar más de 40% del préstamo del Fondo en el primer tramo, aspiración que fue avalada por la directora gerente del organismo, Kristalina Giorgieva.
Este martes la congresista republicana María Elvira Salazar, envió una carta al Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, donde solicitó que la Argentina reciba un desembolso inicial del 75% del acuerdo total con el FMI para «estabilizar la economía» y «sacar a Argentina adelante».
Por su parte, el canciller Gerardo Werthein se reunió con el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, en Washington. En este encuentro, según trascendió, se analizó la posibilidad de un tratado comercial bilateral, entre otros temas.
