
La paciencia de transportistas, vecinos y viajeros que utilizan la Ruta Nacional 35 se agota. A dos meses de la inundación que provocó el derrumbe del puente a la altura del Arroyo Chasicó (kilómetro 65), la ruta permanece cortada, sin que se concrete el desvío prometido por Vialidad Nacional. Esta situación ha llevado al concejal radical Pablo Daguerre a presentar un proyecto para exigir respuestas y soluciones urgentes.
Daguerre expresó su preocupación por el impacto del corte en la vida cotidiana de muchas personas. Quienes necesitan viajar a Bahía Blanca o ingresar a La Pampa se enfrentan a desvíos que aumentan los costos y los tiempos de viaje. Los transportistas, especialmente aquellos que trasladan la producción agrícola para la exportación desde el puerto bahiense, se ven obligados a utilizar la Ruta 33, una vía que ya se encuentra saturada.
La falta de un paso provisorio, prometido para principios de abril, agrava la situación. Además, la señalización en la zona del corte es calificada como «deficiente» por el concejal, generando confusión y riesgos de accidentes, especialmente durante la noche. Muchos conductores se ven obligados a depender de GPS o a pedir indicaciones a otros automovilistas.
El corte de la Ruta 35 no solo afecta a los viajeros particulares y a los transportistas. También dificulta el acceso de servicios de emergencia y genera problemas para los estudiantes que regresan a sus hogares. La comunidad espera respuestas claras de Vialidad Nacional sobre los avances de la obra, los plazos reales para la habilitación del desvío y la reconstrucción del puente.
El concejal Daguerre busca determinar si los fondos necesarios para la reparación integral de esta importante vía de comunicación están contemplados dentro de programas de financiamiento existentes o si dependerán del presupuesto regular de Vialidad Nacional. La urgencia de una solución es cada vez mayor para mitigar los perjuicios que este corte continúa ocasionando a la región.
