
Para el funcionario, se trató de «un proceso judicial manipulado y viciado de principio a fin, en clara connivencia con los partidos de la derecha y los medios hegemónicos» para condenar y «proscribir» a la expresidenta, pero que en realidad pretende dar un mensaje más amplio.
«El fallo apunta a disciplinar y a castrar la imaginación política popular, y fundamentalmente a desestimular la militancia y el deseo de hacer de este un país más justo. Sin embargo, hay algo que nunca van a lograr, hagan lo que hagan: eliminar la voluntad de este pueblo de poner a Argentina en el lugar que se merece», aseguró.
Girard ratificó la intención de la militancia de construir un país «donde nadie sea menos que nadie», «ningún pibe pase hambre y todos tengan acceso a una educación de calidad», «a ningún trabajador le falte dignidad» y «los jubilados puedan disfrutar de su merecido retiro».
«Un país con los brazos abiertos, siendo parte de una región pujante, la Patria Grande. En eso estamos. Y en eso seguiremos estando. Hasta lograrlo al fin», concluyó.
