
Bahía Blanca se posiciona a la vanguardia de la seguridad vial con la aprobación de una ordenanza trascendental. El Honorable Concejo Deliberante de la ciudad, en una sesión clave este jueves, dio luz verde a la propuesta de la Fundación Estrellas Amarillas, marcando un antes y un después en la forma en que el municipio se referirá a los eventos en la vía pública. A partir de ahora, términos como «siniestro vial», «incidente de tránsito» o «hecho de tránsito» reemplazarán de manera exclusiva la palabra «accidente» en todas las comunicaciones y documentos oficiales. Esta medida, largamente esperada por especialistas y organizaciones dedicadas a la seguridad vial, representa un paso fundamental para modificar la concepción social sobre los sucesos que ocurren en nuestras calles y rutas.
La decisión de erradicar el término «accidente» no es caprichosa, sino que se enmarca en una corriente global impulsada por organismos de renombre internacional. La Organización Mundial de la Salud (OMS), la UNESCO y diversas entidades especializadas en seguridad vial han enfatizado repetidamente la importancia del lenguaje en la construcción de la percepción colectiva. Al referirse a un «accidente», se sugiere una connotación de inevitabilidad, de un evento fortuito e incontrolable, lo que, según los expertos, debilita la responsabilidad individual y colectiva en la prevención.
Desde la Fundación Estrellas Amarillas, impulsores de esta iniciativa, lo explican con claridad: «Llamarlo accidente sugiere que fue inevitable, cuando en realidad, la mayoría de estos hechos se pueden evitar con responsabilidad, prevención y cumplimiento de las normas». Esta nueva terminología busca precisamente eso: poner el foco en la prevención y la responsabilidad, haciendo hincapié en que la mayoría de estos eventos son consecuencia de factores humanos o condiciones evitables, y no de meros «desafortunados» percances. Al utilizar un lenguaje que denota causalidad y no fatalidad, se pretende generar una mayor conciencia sobre las conductas de riesgo y la necesidad de adoptar hábitos seguros al conducir o transitar.
La ordenanza no se limita únicamente al ámbito municipal. En un gesto de articulación y compromiso social, invita encarecidamente a los medios de comunicación de la ciudad a sumarse a esta iniciativa. Esta invitación es crucial, ya que los medios desempeñan un papel fundamental en la formación de la opinión pública. Al adoptar el nuevo lenguaje, se contribuirá de manera significativa a instalar una cultura de la prevención en la comunidad, multiplicando el impacto de la medida y permeando en todos los estratos de la sociedad. La uniformidad en el uso del lenguaje por parte de las instituciones y los medios de comunicación reforzará el mensaje y acelerará el cambio de paradigma.
Para la Fundación Estrellas Amarillas, la aprobación de esta ordenanza es motivo de gran celebración. La consideran una herramienta concreta y poderosa en la incansable lucha por salvar vidas y honrar la memoria de las miles de víctimas viales que, año tras año, enlutan a la sociedad. Este avance legislativo se suma a una serie de acciones que la Fundación lleva adelante, como campañas de concientización, talleres educativos y el acompañamiento a familiares de víctimas, todo con el objetivo de reducir la siniestralidad vial y promover un tránsito más seguro y responsable para todos. Bahía Blanca marca el camino, invitando a otras ciudades a seguir su ejemplo en la búsqueda de un cambio cultural que priorice la vida en cada kilómetro recorrido.
