ActualidadPolítica

Tensión Política: El Acuerdo Macri-Milei Empantanado por un Conflicto con «El Jefe» Karina

La alianza electoral entre el PRO y La Libertad Avanza en la Provincia de Buenos Aires se encuentra al borde del colapso, no por diferencias entre Mauricio Macri y Javier Milei, sino por un profundo y personal enfrentamiento entre el expresidente y Karina Milei, quien exige una adhesión incondicional y no una coalición de iguales, reviviendo viejas rencillas y agitando el tablero político a semanas del cierre de listas.

Lo que hasta hace pocas semanas parecía un camino allanado hacia una estratégica alianza entre el PRO y La Libertad Avanza en la Provincia de Buenos Aires, hoy se ha convertido en un laberinto de tensiones y desconfianzas, con un factor inesperado en el centro de la discordia: Karina Milei, «El Jefe», la influyente hermana del presidente Javier Milei. La relación entre Mauricio Macri y el actual presidente atraviesa uno de sus momentos más delicados, pero el verdadero obstáculo para el acuerdo, según fuentes cercanas a ambos partidos, no es el propio mandatario, sino la figura de su hermana, quien, al parecer, guarda un profundo resentimiento hacia el líder del PRO.

La influencia de Karina Milei en las decisiones presidenciales es un secreto a voces en el círculo rojo. Se la señala como la principal artífice de los vetos a las ideas y propuestas que provienen de Macri. Cada vez que el expresidente intentaba influir en el rumbo de la gestión, Javier Milei asentía, pero era su hermana quien aplicaba un categórico «no». «Karina está obsesionada con destruir al PRO. No entiendo por qué», se le ha escuchado repetir a Macri, según trascendidos. Sin embargo, la explicación va más allá de una simple inquina. En el fondo, hay una estrategia política: la búsqueda de La Libertad Avanza por capitalizar la totalidad del electorado de derecha y centroderecha, absorbiendo los votos del PRO.

Pero más allá de la fría lógica electoral, el conflicto entre «El Jefe» y el expresidente tiene un componente personal que se remonta al año 2021. En aquel entonces, Mauricio Macri organizó una cena para conocer a Javier Milei, quien ya emergía como un fenómeno mediático. El libertario asistió al encuentro junto a su hermana, pero, según revelan allegados a Karina, Macri la habría ignorado por completo durante toda la reunión, dirigiéndole la palabra únicamente a Javier. Este desplante inicial habría sido el detonante de una «bronca» que Karina ha estado acumulando y que ahora, en el fragor de las negociaciones políticas, parece estar liberando con contundencia.

La «guerra» se hizo explícita cuando el acuerdo en la Provincia de Buenos Aires, que parecía inminente, se desmoronó por la intervención de Karina. Luego de un anuncio informal entre dirigentes de ambos partidos, trascendió que Macri exigiría una serie de requisitos para la conformación de una coalición y el armado de listas, lo que provocó la «explosión» de «El Jefe».

La postura de la hermana presidencial es intransigente: el PRO debe firmar un «contrato de adhesión» al proyecto libertario. Esto significa que los candidatos del macrismo podrían sumarse, pero únicamente bajo el sello de La Libertad Avanza y en una «lista violeta», sin negociar de igual a igual. Esta condición fue comunicada de manera tajante por Sebastián Pareja, el armador provincial de La Libertad Avanza, a Diego Santilli y Cristian Ritondo en una reunión reciente. Los emisarios del PRO salieron del encuentro con la «luz de emergencia encendida» y transmitieron la novedad a Macri. A pesar de todo, harán un último intento para convencer a «El Jefe» de que se conforme una alianza equitativa cuando regrese de su gira internacional. El tiempo apremia: el 9 de julio cierra el plazo para la conformación de alianzas, y diez días después vence el plazo para la oficialización de candidaturas.

El temor de Karina Milei a un desplante de Macri no era infundado. En una reunión previa con Ritondo, ella misma le había planteado la inquietud: «¿Qué pasa si a último momento aparece Mauricio, dice que no le gusta el acuerdo y echa todo para atrás?». Aunque el armador del PRO garantizó que «eso no va a pasar», la hermana del Presidente, sin dudar, «aceleró» y busca borrar toda huella del PRO, utilizando sus candidatos pero bajo su propia bandera. La reacción del expresidente, por tanto, era lógica.

En este «triángulo de hierro», Javier Milei es el único vértice con el que Macri logra mantener una relación cordial. Con Santiago Caputo, otro de los influyentes del círculo presidencial, el intento de diálogo fracasó. Pero con Karina, la situación es aún más tensa: «Nunca nos sentamos a hablar», se queja Macri, quien la responsabiliza directamente de la falta de acuerdo partidario: «Es una decisión de Karina», sostiene públicamente.

Lejos de preocuparle el reparto de culpas, Karina Milei ha demostrado su capacidad de «armadora». En Capital, se jugó por su propio candidato y «humilló» al PRO con los resultados, ganando la elección con Adorni y casi duplicando en votos al macrismo en su propio bastión. Este triunfo le ha valido un respeto inusitado entre aquellos dirigentes que antes la llamaban despectivamente «la tarotista» o «la vendedora de tortas».

El problema de fondo es que ni Karina Milei ni Mauricio Macri están dispuestos a ceder. El acuerdo en la Provincia de Buenos Aires, que parecía sellado, se empantana por requisitos cruzados, y el reloj electoral sigue su curso inexorable.

Mientras tanto, Patricia Bullrich, la ministra de Seguridad, se muestra dispuesta a ser candidata de La Libertad Avanza en octubre. «Uno tiene que colaborar con el cambio», repite, y asegura que participará «en el lugar en el que el equipo considere que es el más adecuado». Habiendo abandonado oficialmente el PRO para afiliarse a La Libertad Avanza, Bullrich podría disputar una banca como senadora por la Ciudad si Javier y Karina se lo piden. Sin embargo, ni siquiera su alto nivel de obediencia le ha garantizado su único pedido: colar a Gerardo Milman en la lista de diputados nacionales. Karina Milei se negó sin explicaciones, lo que podría generar un nuevo cortocircuito entre la ministra y «El Jefe», en un escenario político que se complejiza día a día.

Cerrar
Cerrar